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“Our Love To Admire”

No se puede decir que los neoyorquinos Interpol rompieran nuestros esquemas musicales cuando se presentaron al gran público allá por el año 2002 con el aclamado “Turn on the Bright Lights”, desarrollando un estilo que algunos clasificaron demasiado rápidamente como post-punk y que a otros simplemente nos recordaba a los míticos Joy Division. Eso sí, su sonido resultaba brillante e inconfundible en un momento de marcada escasez de nuevos talentos y consiguieron llamar la atención de un buen puñado de exigentes seguidores.

Tras el éxito conseguido con su segundo álbum, “Antics”, y alcanzado ya el estatus de cabezas de cartel, toca ahora la difícil tarea de refrendar lo conseguido con el recientemente publicado “Our Love to Admire”.

Parece ser que se planteaban este tercer CD como una buena oportunidad para experimentar y evolucionar el sonido del grupo, pero el intento se ha quedado a medias. En la mayor parte de los temas, como “No I in Threesome”, “The Heinrich Maneuver”, “Mammoth” o “Who Do You Think”, se repiten los esquemas ya conocidos de sus anteriores trabajos y que tan buenos resultados les han proporcionado, sobre todo para su interpretación en directo. Aunque es en canciones como “The Scale” y “Pace is the Trick”, una de las más sugerentes del álbum, donde Paul Banks, el cantante y líder de la banda, demuestra que es una de las voces con mayor potencial y personalidad del panorama actual.

“All Fired Up” tiene un sonido mucho más guitarrero con una base rítmica muy marcada, mientras que “Rest My Chemistry” es el corte más lento de todos, resultando incluso algo empalagoso, cosa que no impide que la banda lo explote habitualmente en directo.

Por otro lado nos encontramos con “Pioneer to the Falls”, que abre el CD además de ser la elegida para comenzar los conciertos de la gira de este año, proporcionando el elemento sorpresa nada más empezar, con un toque emotivo y melancólico que se repite en “Wrecking Ball” y “The Lighthouse”, el inquietante tema que cierra el álbum y que rompe con lo escuchado hasta el momento, con un épico y sobrecogedor final que deja las puertas abiertas a futuras y más arriesgadas propuestas.