Principal / Planeta Sonoro / Reportajes / Lullaby
LULLABY

Re-Make (Lengua Armada)

Si tuviéramos la capacidad de recordar, atrás en el tiempo, nuestra más tierna infancia casi con toda seguridad las primeras canciones que recordaríamos serían las nanas de nuestras madres. Estas nos impregnaron de sueños, dulces melodías y noches placenteras que hablaban del futuro de los, en esos tiempos, bebés y de felicidad y alegría; incautos ante todo lo que iba a llegar según fuéramos creciendo.

Desde Valencia, Lullaby (Canción de cuna) han tenido que transitar un camino tortuoso y complicado. Siendo muy jóvenes editaron “Lullabies” , pero la imposibilidad de adquirir mayores compromisos por parte de algunos miembros hizo que, casi desde la niñez de su existencia como formación, hasta ahora las dificultades surgieran como los llantos motivadores de noches insomnio para muchos padres.

Durante verano de 2002 y para grabar un EP de cinco canciones se han tenido que recorrer los Estudio Musics (Baterías y bajos), Audiosuite (Guitarras y voces) y Sinfo Art (Mezcla y masterización) en la Comunidad Valenciana. “Teníamos problemas de tiempo y el chico del estudio, Torrente, tenía la agenda muy apretada y tuvimos que cambiar de estudio por eso. Y luego, el cambio para mezclar si que fue pensado, queríamos mezclar en otro sitio. La verdad es que tres estudios para grabar cinco temas de un EP es una locura, pero tuvo que ser así por problemas, no por nada.”

Y consiguieron superarlo todo, poco a poco, paso a paso, para nuestro regocijo. Se han “rehecho” en todos los sentidos, no sólo hay nuevos componentes, sino que su música ha tomado un cariz diferente, actualizando la frescura y confianza de las canciones de cuna que cantaba mamá mediante una nueva radiografía de si mismos: Alex Manzano, Pablo Tárrega, Edu Costales y Nacho Gascón.

Escuchándolos se percibe que el enfoque metalero ha desaparecido en parte y que las melodías están muy presentes. “Call it off (intro)” deja claro que la cosa va en serio, sube y , de repente, para. Entonces “Shout loud (to scare the elders)” enseña el carnet de identidad de los nuevos Lullaby: Mucha melodía, estribillo pegadizo, sonido muy limpio (insuperable producción por el propio grupo) y la apariencia de sencillez, que ni mucho menos lo es.

Lullaby no son cándidos retoños esperando a ver que les dicen papá y mamá. Toman sus propias decisiones, tienen una madurez que se observa cada segundo, sobre todo en “When you came round” (y hablamos de su segundo trabajo). Alex Manzano se muestra orgulloso “porque pienso que hemos madurado bastante en este tiempo... De mente, como músicos... También hemos conocido música nueva, pero a nivel de las influencias en “Re-make” hemos conseguido rescatar, salir, llevar las influencias con las que empezamos que es, ante todo, claro, metal. Ahora hemos sabido llevarlo mejor, pues por eso hemos madurado como músicos.”

Una cosa no quita la otra y los temas con un sentimiento optimista surgen (“Busy”, “One hundred miles away”), guiños en consonancia con el metal, desde la voz de Pablo Tárrega especialmente, o hasta algún pequeño solo de guitarra (espléndida labor de Nacho Gascón).

Los músicos, además, ponen trabas e indefinición teniendo clara cuál es la base de la que parten. “Rock, pero también tiene el toque de metal siempre, ese que nos gusta. Este Cd tiene más melodía, también escuchamos música muy tranquila. Entonces como un popurrí de todo eso que queda en las canciones ¿No?. E, incluso, no sólo de una canción a otra, sino dentro de una. Eso se nota bastante pero nos gusta que sea así, nos sale así y tenemos muchas influencias, nos gusta hacer muchas cosas. Pero no creo que cada canción sea un mundo.” Quien quiera ponerles una etiqueta se va a quedar sin pegamento porque esto no es una cosa de llegar e inventar lo primero que se cruza por la cabeza como si fuéramos críos.

Un nuevo aspecto a su favor es , desde mi punto de vista, la potencialidad para llegar a un espectro de público variado; no sólo el que, a priori, podría ser el destinatario. Y es que sus canciones, al contrario de las nanas, no duermen ni embotan sino que desperezan y activan por mucho coco que vaya a venir si no te quedas dormido. Que venga. Los nuevos Lullaby le estarán esperando.