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Lo reconozco,
le tengo cierta tirria a mi
tocayo. No me gustaba su participación
en Whitesnake pero aún
menos en Thin Lizzy. Con Ted
Nugent sí que pienso
que hacía mejor papel.
Me extrañó que
se decidiera a sacar un disco
en solitario pero, visto el
resultado, creo que ha hecho
bien, sobre todo por juntarse
con el grandioso y nunca bien
ponderado Richie Kotzen, en
mi opinión uno de los
genios y más brillantes
músicos de las últimas
dos décadas.
La influencia
de Kotzen es tal que si no fuera
por la voz seguramente más
de uno afirmaría que
estábamos ante el nuevo
álbum del guitarra y
cantante. No en vano, entre
Marco y Richie tocan todo el
disco salvo apariciones puntuales
de ex compañeros y/o
colegas de Mendoza. La nómina
tira para atrás: Steve
Lukather, Ted Nugent, Doug Aldrich,
Tommy Aldridge… Con todo,
estas aportaciones quedarían
en nada si no existieran un
conjunto de canciones lo suficientemente
sólidas para dar validez
a la propuesta.
Nunca sabes
qué se puede esperar
de un disco así pero,
desde luego, si alguien va buscando
rock melódico o algo
parecido a Whitesnake lo lleva
claro. Esto es rock pero de
hard no hay casi nada, únicamente
“Broken”, que está
bien pero falla en el estribillo.
El resto navega por diferentes
parámetros y como no
podía ser menos, muy
en la línea de las obras
de Kotzen. La voz de Marco es
bluesy y cálida. Si bien
no es mi registro preferido,
Mendoza se ha revelado como
un notable vocalista.
“Live
for tomorrow” es un álbum
que se deja oír sin dificultad.
Entretenido, posee temas interesantes
que no te llegan a volar la
cabeza en ningún momento
pero que fluyen por el reproductor
de una manera agradable.
Probablemente,
una de las claves sea la diversidad
de géneros que encontramos.
Podemos pasar de un rock americano
a lo John Cougar en “You
got me”, con gran sólo
del tío Ted, a unos cuantos
cortes funky muy marchosos,
sea “In my face”,
“I want you” o “Lettin´
go”, donde parece querer
emparentarse con Glenn Hughes.
De ahí saltaríamos
a canciones más roqueras
y pegadizas de la mano de “Live
for tomorrow” o “Look
out for the boys” para
terminar con un blues, “Still
in me”, vehículo
de lucimiento de la voz de Marco,
y una bonita acústica,
“Dance with me”.
No estamos
ante un disco que perdurará
en el futuro pero todo seguidor
de Richie Kotzen debería
escuchar porque se nota quién
está detrás o
al lado de Mendoza en “Live
for tomorrow”. No obstante,
no llega, ni de lejos, a las
últimas obras de Kotzen.
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