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MASTERPLAN

“Una Nueva Etapa”

Entre la comunidad metálica, “todos sabíamos” que Masterplan iban a ser “the next big thing” y que Jorn Lande era el “elegido” por los dioses para suceder a los ya clásicos pero cercanos a la jubilación frontmen del género. Ironías aparte, creo que al combo germano se le ha dado mucha más cancha de la merecida por ser quienes son sus protagonistas. Es una opinión personal, pero ninguno de sus dos primeros discos me impresionó. ¿Buenas obras? Sí. ¿Obras maestras? Ni por asomo. Además, las dos o tres veces que los vi en directo me dejaron frío.

Seguro que alguno juega a ventajista diciendo que tanto choque de egos iba a traer una ruptura. De las tres patas principales de la banda, tanto Lande como el batería Uli Kusch, han dejado el quinteto. Esto que, teóricamente, debería ser un drama, Roland Grapow lo ha aprovechado para elegir dos sustitutos de lujo: el omnipresente artista polifacético Mike Terrana que como tenía un hueco en su agenda tras causar baja de Rage ha decidido llenarlo en Masterplan y, sorpresa, el grandioso Mike DiMeo, ex cantante de Riot. Para mí, es una noticia genial, ya que no puedo disfrutar de la elegancia de DiMeo en uno de mis grupos favoritos, al menos sigo paladeando su clase en otra formación metálica y no en los aburridos The Lizards.

Como la vida no siempre es maravillosa, este “MK II” tiene un problema. O el estilo Grapow es excesivamente definido o a mí me parece que estas canciones estaban en su mayoría escritas para ser cantadas por Lande. Por ejemplo, la inicial “Warrior´s cry” no hubiera resultado extraña en “Aeronautics”; de “Take me over” se podría decir algo semejante. Entonces, ¿qué papel ocupa DiMeo?

Muy sencillo. En estas canciones más, digamos, típicas de Masterplan, el americano aporta sus inflexiones (absolutamente maravillosas, sea en Riot, The Lizards o Los Ronaldos, si se diera el caso) y ese feeling que imprime carácter a su voz. Sin embargo, es en las lentas donde Mike hace suyos los temas. La combinación melodía de teclado emotivo más la voz de este hombre en “I´m gonna win” no puede fallar; tampoco su lucimiento en la power ballad “Trust in you” aunque reconozco que su estribillo no me dice nada. Por su parte, “Enemy” casi se parece más a la banda de la que proviene que a la actual (todo lo que se asemeje a Riot tiene mi “beneplácito” je, je).

¿Qué tenemos como resultado final? Un álbum notable, para mi gusto el mejor de Masterplan solo por la presencia de DiMeo, pero entiendo que una mayoría pueda pensar lo contrario. Lo que sí es indudable es que es su entrega más variada (coged “Lost and gone”, “Masterplan” y “Trust in you”, y comparad) y que el cambio tan radical de hombres y nombres no ha terminado en un previsible fracaso sino en una nueva etapa. Ahora te toca a ti decidir si te subes al vagón o te tiras del tren. ¡Yo me monto!