Principal / Planeta Sonoro / Reportajes / Nahemah
“LA REVELACIÓN NACIONAL DEL AÑO”

Que un grupo español fiche por un sello de fuera con cierto renombre (Lifer Force Records) no debería ser motivo de sorpresa. Bandas de infinidad de países europeos editan sus álbumes en discográficas conocidas en el negocio. Desgraciadamente, al final siempre acabamos resaltándolo porque es rara avis esta situación. Nahemah proceden de Alicante y, sinceramente, nunca había escuchado nada suyo. Por el nombre pensé que hacían black, algo muy alejado a “The second philosophy”, pero resulta que hace más de un lustro sacaron “Chrysalis” que sí debía tener más similitudes con ese estilo. Actualmente les ha quedado un halo oscuro que considero marca característica de este notabilísimo trabajo.

Desde Lifeforce y leyendo algunas reseñas, se les compara con Opeth. Sí que es verdad que tienen algo que ver con los suecos pero no son tan “tradicionalmente” progresivos como Akerfeldt y compañía. Más bien encontramos semejanzas en el toque death que poseen y en la voz que, curiosamente, suena algo a Akerfeltd pero, sobre todo, cuando éste cantó en el “Brave morder day” de Katatonia. No obstante, la evolución musical de Nahemah es más moderna, cogen un poco de Isis, otro tanto de Neurosis, y le añaden partes electrónicas siempre en un envoltorio metalero coronado por unos excelentes teclados y piano.

Con toda esta amalgama de influencias resulta complicado elaborar un collage racional y coherente. Esa es la gran virtud de los alicantinos. Nada suena deslavazado, todo forma parte de un conjunto y tiene sentido. Desde la inicial “Siamese” te das cuenta de que estás ante algo distinto, una obra que no gustará a muchos por su eclecticismo pero que otros amarán con devoción. Incluso, no dudaría en apuntar a “Subterranean airports” como un tema que encantaría a gente de diversos estilos, un pequeño hit en el universo Nahemah, una canción emotiva de ocho minutos de duración y que rebosa melancolía.

Para no dorarles la píldora en exceso, aunque se lo merezcan, diré que con más medios la producción podría darles más juego pero también creo que les ofrecería la tentación de alejarse un poco del metal en aras de otras tesituras sonoras.

No exagero si estamos ante la revelación del panorama nacional 2007 y que esta “reencarnación” de Nahemah respecto a su concepto original ha sido del todo fructífera. Muy recomendable.