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PETER GABRIEL

“Up” (Geffen)

He tenido que esperar, y desesperar, durante muchos años para que el artista Peter Gabriel volviera a ofrecer un nuevo trabajo de corte personal y no otro que fuese una colaboración en algún proyecto. Pero (¡por fin!) tenemos “UP”, que reúne diez temas de elaborada factura en un cd con una presentación de cuidada y sutil belleza. Y después de haber seguido fielmente la trayectoria de este veterano músico, el trabajo me sorprende. Y no digo esto porque Gabriel ofrezca diferentes registros, sino porque de forma inesperada retorna a experiencias de etapas anteriores y, tras desmenuzarlas, encuentra nuevas articulaciones en esas emociones que formaron su personalidad y que, cómo no, modificaron la mía.

Y este aspecto, por encima del propio valor de las composiciones, es lo que más me impresiona del cd; porque mientras que en sus primigenios trabajos Peter exponía de forma descarnada y áspera su carácter atormentado, en “UP” la fragilidad humana, los propios temores, la duda existencial y los desencuentros personales están reestructurados, pulidos al detalle y sabiamente ensamblados al milímetro.

El ambiente de “UP” es sugestivo, incierto, inquietante y extraño. Sugestivo por la riqueza de matices que decoran los temas, incierto por lo intrincado de sus significados, inquietante por el delicado equilibrio que mantiene el entramado de las composiciones, y extraño por la elaboración tan particular de los mensajes. Y la confluencia de todas estas circunstancias genera un peculiar sentimiento de estar contemplando un armazón que aunque sólido, es inestable y puede quebrarse en cualquier instante.

De hecho el temor que en las primeras escuchas provoca esa fragilidad puede condicionarnos, pero es una sensación pasajera; porque aunque es cierto que hay momentos angustiosos –con sonidos procesados, sobre dolorosas bases rítmicas– y otros de mágica serenidad, en los que el diálogo de los instrumentos con la voz es de gran sensibilidad, la metódica re-creación que Gabriel hace de todas sus anteriores vivencias es tan ajustada, tan medida, que cuando se termina de recorrer el cd éste no presenta fisuras, y si tiene oscilaciones es porque no está suspendido ingrávido sobre el firme en el que se alza.

No hay especialmente ningún tema que se pueda destacar sobre otro, pues desde el perturbador primer corte, “Darkness”, que se retuerce penosamente sobre sí mismo y se “desmaya” debilitado, pasando por la desazón que crean “Growing Up”, “Sky Blue” o “No Way Out” que “reviven” gracias a bocanadas de esperanza, hasta la melancolía que destila “I Grieve”, la rabia “resignada” de “The Barry Williams Show”, “More Than This”, y la desesperación de “Signal To Noise” o el abatimiento de “The Drop”, todos se mueven dentro de ese personal andamiaje de ecos, sombras, susurros, destellos y claroscuros que Peter lleva años configurando.

De esta familiaridad y ayudado por sus músicos habituales y una exquisita serie de colaboradores, que han sabido moverse sigilosamente entre los complejos desarrollos de “UP”, Peter Gabriel ha logrado sacar el máximo provecho componiendo un repertorio elaborado en tono intimista, sereno y espectacularmente detallista. Es una entrega en la que exento de la obligación de tener que demostrar nada, este artista afirma la necesidad de comunicar con la música algo más que ritmo y armonía y reafirma esa obsesión suya por encontrar a la persona que hay dentro del ser humano.