|
¡Qué
difícil es que una banda
de AOR nueva consiga despuntar
y ganarse un hueco en el corazón
de los aficionados! Claro que
si ese grupo está encabezado
por el ex Survivor Jim Peterik
esto es un poco más fácil.
No obstante, sin canciones nada
hay que hacer y Pride Of Lions
las tienen, ¡vaya si las
tienen! Su debut me parece un
absoluto clásico, una
maravilla que esas que se escuchan
cada mucho tiempo. “It´s
criminal”, “Sound
of home” o “First
time around the sun” poseen
una calidad no alcanzada desde
los grandes días del
género, a la altura de
cualquiera de Survivor, si no
mejor. “The destiny stone”,
su segunda obra, viró
un poco el rumbo hacia terrenos
más épicos. Kansas,
Styx y demás luminarias
salieron a flote en un trabajo
no tan directo, con un punto
menos de brillantez, pero también
fantástico.
“The
roaring of dreams” es
el tercer rugido del león
y, como buen rey de la selva,
no defrauda. Peterik ha optado
por el camino marcado en el
primer disco, es decir, temas
de AOR accesibles, con un gancho
comercial importante si estuviéramos
hace veinte años pero
con ese aire pomposo, ideal
para que Toby Hitchcook muestre
todo su potencial. Mucho se
ha hablado sobre el cantante
y si sus registros pegaban para
una banda de este estilo. A
mí me parece que Toby
es la marca distintiva de Pride
Of Lions. Escuchándole
me parece oír una versión
inglesa de Nino Bravo o Camilo
Sexto en “Jesucristo superstar”
y, aunque ni uno ni otro me
apasionen, nadie discutirá
que poseían cuerdas vocales
de ensueño. Creo que
el caso de Hitchcook es similar
pero, lo bueno, es que está
en un conjunto de un estilo
que amo.
La gran clave
para mí de Pride Of Lions
es que siendo un grupo de corte
“tradicional”, sus
temas suenan modernos y frescos.
Me explico. Si bien “Reach”
fue un digno regreso para Survivor
se echaba en falta algún
hit de esos que no paras de
cantar durante semanas. En “The
roaring of dreams” tenemos
más de un caso. La triada
“Book of life”,
“Love´s eternal
flame” y “Language
of the heart” es maravillosa.
En particular las dos últimas
parecen sacadas de la máquina
del tiempo, como si fueran cortes
que se quedaron fuera de “When
seconds count” y ahora
se han recuperado. No es así
pero a nadie le extrañaría.
Las atmósferas
recargadas (o pomposas) inciden
en la variedad de la propuesta.
El corte que da título
al disco es perfecto ejemplo
de ese sentimiento teatral que
se acrecienta por las cualidades
de Toby. Asimismo, encontramos
un dueto emotivo con su hermana
en la final “Turnaround”.
Mención aparte para la
exhibición vocal en las
baladas “Faithful heart”
y “Astonish you”,
se sale el amigo Hitchcook.
Para concluir este pequeño
análisis “Tall
ships”, con un inicio
de acústica y teclados,
más una sección
de viento que emula el sonido
del barco en el estribillo que
está muy inteligentemente
metido.
El resto no
desmerecen, sencillamente son
notables temas de AOR que cuentan
con una producción perfecta
bajo mi punto de vista porque
en vez de ponderar el lado más
suave de Pride Of Lions hace
justamente lo contrario y le
da ese toque roquero que, para
algunos, no encuentra Toby.
Por supuesto, una pasada este
“The roaring of dreams”,
fundamental para cualquier seguidor
del AOR y otra victoria para
Jim Peterik. Si hace unos meses
eran Sunstorm, ahora lo nuevo
de Pride Of Lions. Y el hombre,
suma y sigue…
|



|