|
Vigo no es
una ciudad de provincias. Es
una ciudad con sus nieblas,
sus factorías y puerto;
una ciudad atlántica
considerada el chill-out del
océano que la baña.
De este caldo de cultivo surge
Roty340, un peculiar artista
musical que desde 1994 llama
la atención del underground
gallego. Y hasta allí
tuvo que volar TZOOTZ, que no
es otra cosa que la iniciativa
de cuatro personas que ponen
en común, sus ideas,
esfuerzos, y experiencias para
la puesta en marcha de diferentes
proyectos —en torno a
las artes audiovisuales—
cuyo protagonismo recae en la
música.
De ahí
que este disco, que en la carrera
de Roty340 supone el tercer
álbum, incluya en el
título (como una declaración
de principios) el nombre de
tal propuesta artística.
Y desde el principio, valga
la redundancia, se aprecia que
es un disco de colaboraciones,
de cooperación... una
simbiosis de sensibilidades
con las que TZOOTZ logra transmitir
las inquietudes con las que
ha sido creado.
No es un disco
de chill-out al uso pues el
músico Antonio Mosquera,
alias Roty340, es un artista
con amplitud de miras y así
lo demuestra en este trabajo
que —también gracias
a los otros implicados en el
proyecto como Dámaso
Hernández, SuperEgo,
Serie-B Underground Magazine—
es el primero que cuenta con
una amplia distribución.
Es cierto que con el hip-hop
como punto de partida el disco,
en la mayoría de sus
cortes, se “libera”
bastante de los esquemas del
chill-out y se empapa de atmósferas
del reggae, el dancehall e incluso
se atreve con toques aflamencados,
siempre sin perder de vista
las vanguardias electrónicas.
En este sentido
este trabajo de Roty340 con
los colaboradores mencionados,
y la idea tan abierta que proponen,
es encomiable porque logra mantener
un ambiente sugerente, rico
en texturas y arriesgado. No
voy a negar que puede que determinados
pasajes resulten densos, y digo
esto refiriéndome a que
algunas líneas melódicas
juegan con tonalidades “oscuras”,
pero el resultado es muy digno...
y además —como
yo siempre digo— si el
trabajo está planteado
con seriedad es lógico
pensar que haya estructuras
y armonías que haya que
escuchar más de una vez
para apreciar su verdadero valor
artístico.
Como detalle
“anecdótico”...
te diré que no dejes
de escuchar el disco hasta el
final, tiene una de esas sorpresas
que a mí me llaman mucho
la atención porque no
son frecuentes. Como comprenderás
no voy a desvelarla. Simplemente
si te gustan las propuestas
arriesgadas y la música
que recorre diferentes estilos...
este es un trabajo preciosista,
realizado con dominio y sabiamente
expuesto. En definitiva, de
gran nivel.
|



|