|
Hay discos
que hablan por sí solos,
no necesitan presentación
y el periodista se debería
limitar a escribir algo así
como: “Compra esta obra
de arte. No te arrepentirás”.
Mi reseña debería
comenzar (y acabar) diciendo:
El nuevo disco de Stan Bush,
“In this life”,
es, en lo que llevamos de año
(ecuador de 2007), no sólo
el mejor trabajo de AOR del
ejercicio sino candidato a álbum
más destacado en cualquier
género musical con el
que yo trato. Punto y final.
No obstante, daremos un poco
más de cancha a esta
maravilla.
El grandioso
vocalista americano ya había
amagado con su anterior “Shine”
donde recuperaba la esencia
un tanto perdida en disco de
corte más acústico
como “Heaven” o
“Language of the heart”.
“Shine” era un muy
buen esfuerzo con temas magníficos
como “Falling” o
“The chance you take”
donde rememoraba glorias pasadas,
en especial las del imprescindible
“Every beat of my heart”.
Con estos precedentes, resultaba
difícil igualar en calidad
pero con “In this life”
se ha superado con creces y
no me arrepentiré si
digo que junto a “Stan
Bush And Barrage” es lo
mejor que he escuchado de este
veterano cantante.
Hacía
mucho tiempo que una composición
no me hacía emocionarme
tanto pero en este trabajo ocurre
en dos ocasiones, nada menos.
“I got a thing for you”
y “Waiting for you”
me parecen, hasta ahora, los
monumentos al AOR de este siglo
XXI, cortes que están
a la altura de la época
dorada del género. No
obstante, sería injusto
quedarme en estas dos. El álbum
está plagado de grandes
canciones, además, bastante
roqueras como la inicial “I´ll
never fall”, “Long,
long way”, “Over
you” o “This moment”.
Lógicamente la parte
más melódica y
las baladas también tienen
cabida y de forma acertada,
baste escuchar la genial “I
can´t cry”, “The
first time” o la postrer
“Southern rain”.
No querría
dejar de señalar un hecho
que no hace sino engrandecer
“In this life”:
La moderna producción.
Stan Bush y Holger Fath (productor
y guitarrista) no buscan el
sonido añejo y, sinceramente,
se agradece. Alguien como yo,
que básicamente ama el
heavy metal y, a partir de ahí,
todos los estilos cercanos,
sean extremos o melódicos,
piensa que en los ochenta el
AOR, si bien genial, pecaba
un poco de blando por querer
orientar las producciones hacia
las estaciones de radio o buscar
colarlas como banda sonara de
película de éxito.
Ahora como no existe, desgraciadamente
para los bolsillos de los músicos,
ese estigma, las canciones fluyen
de forma más natural.
“In this life” es
ejemplo perfecto de ello. Un
álbum para enmarcar y
oír miles de veces. Gracias
señor Bush.
|


|