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Uno de los
proyectos que más aplausos
ha cosechado dentro de la factoría
Frontiers está de vuelto.
Junto a Place Vendome y Allen/Lande,
tal vez Sunstorm sean la mayor
sensación concebida por
Serafino Perusino. El objetivo
inicial era un vehículo
para el lucimiento de Joe Lynn
Turner en el que Jim Peterik
(ex Survivor, Pride Of Lions)
colaboraba rescatando del baúl
de los recuerdos un montón
de viejas canciones. Toda la
intendencia la dejaban en manos
del músico y producor
Dennis Ward (Pink Cream 69),
y su equipo médico habitual,
para facturar un notable debut
que atrajo a muchos seguidores
del AOR y hard melódico
más ortodoxo. La jugada
salió bien por lo que
Turner ha querido darle continuidad,
si bien hay que hacer constar
unos cuantos matices previos.
En primer lugar,
el número de compositores
ha aumentado exponencialmente
y se ha dado cancha a un montón
de talentos. Desde el propio
Jim Peterik hasta Desmond Child
pasando por Paul Sabu o los
hermanos Martin, Tom y James
(autores de muchas de las joyas
de los últimos trabajos
de House Of Lords y Khymera).
Incluso, el propio Joe Lynn
aporta su granito de arena.
Nuevamente, Dennis Ward está
al mando de las operaciones
y también repiten Udo
Reitenauer (Pink Cream 69) a
la guitarra y el baterista Chris
Schmidt. Para completar la alineación,
Thorsten Koehne a la segunda
guitarra y el gran Günter
Werno (Vanden Plas) con los
teclados. Un equipo ganador
difícilmente puede perder
un partido, aunque a veces surgen
las sorpresas.
Si algo se
le puede achacar a “House
of dreams” es que estamos
ante un álbum demasiado
pulcro, aseado y, en cierta
medida, predecible. Las canciones
son impecables pero tal vez
echo en falta un poco de magia.
Esta sensación la saco
de los temas iniciales, todos
escritos por Tom y James Martin.
Desde la emotiva “Divided”,
un hard melódico estáticamente
perfecto, creo que al disco
le falta ese punto de alma que
separa las obras notables de
aquellas que se quedan para
el recuerdo. El comienzo de
“Don´t give up”
merece ser destacado por la
calidad de las estrofas y la
voz de Turner. Completa el trío
“The spirit inside”,
un corte in crescendo donde
los teclados tienen importancia
fundamental al conducir la melodía.
Si no hubiera escuchado miles
de discos de AOR estaría
impactado por estas canciones
pero no es el caso.
Por eso, considero
que “House of dreams”
arranca en la excepcional “I
found love”, un single
en potencia, cañera,
comercial y con un estribillo
sencillo pero increíblemente
efectivo. La pluma de Jim Peterik
se nota que ha firmado los dos
siguientes cortes. “Say
you will” es una balada
que podría estar en cualquier
disco de Pride Of Lions si la
hubiera cantado Toby Hitchcock
mientras que “Gutters
of gold” es un hard propio
de los mejores Survivor de la
época de “Too hot
to sleep”, impresionante.
Peterik reaparece por última
vez en otro lento, “Tears
on the pages”, co-escrito
junto a Russ Ballard, con un
gran piano y también
lleno de añoranza a Survivor.
Precisamente, y hablando de
“Tears on the pages”
me gustaría referirme
a uno de los puntos oscuros
de Sunstorm. Entiendo que Joe
Lynn Turner es, básicamente,
un intérprete pero ese
rol de “canto lo que me
echen, sea en disco o en directo”
que ha adquirido en los últimos
tiempos creo que no le beneficia.
Saco esto a colación
porque no me parece de recibo
la cantidad de canciones de
“House of dreams”
que ya habían sido editadas
antes de una u otra forma. A
saber: “Tears on the pages”
en el debut de los Khymera de
Daniele Liverani; “Save
a place in your heart”
(compuesta por Paul Sabu) en
el primero disco de Only Child,
además ahí era
incluso mejor; la fantástica
“Forever now”, un
himno del AOR, en el “Back
to Eden” de Terry Brock;
y “Walk on” (100%
Desmond Child), un baladón
tremendo que salió en
un magnífico álbum
del australiano Jimmy Barnes,
“Freight train heart”
y que Joe Lynn interpreta de
forma exquisita.
El repaso al
disco quedaría cojo si
no mencionáramos el tema
título, otro corte de
los hermanos Martin, muy en
su línea de hard melódico
a medio camino entre lo tradicional
y los aires modernos, basado
en las bonitas inflexiones vocales
de Turner. El proyecto Sunstorm
es sólido y así
se demuestra en “House
of dreams”. Todo en él
es inmaculado: ejecución,
composición, producción,…
Sin embargo, me queda un cierto
sabor amargo de no estar ante
la joya que presagiaba. Sí,
está muy bien, pero estoy
convencido de que dentro de
seis meses no sentiré
la necesidad de acudir a él,
sino que esperaré como
agua de mayo una nueva entrega
del grupo. Si estuviéramos
ante un álbum atemporal
(como el de Place Vendome, por
ejemplo) esto no ocurriría.
Aun así, muy recomendable
para los amantes del AOR y de
nuestro amigo Joe Lynn. |




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