|
La primera
vez que vi a Devin Townsend
supuso un autentico y gozoso
shock. Le había oído
antes en el primer disco cantado
de Steve Vai, “Sex &
Religion”, pero verle
en la gira de presentación
de aquel álbum, en su
estado catártico realizando
imposibles inflexiones de voz
con una cresta roja y saltando
como un poseso en el escenario
de la desaparecida sala Canciller,
supuso el encuentro con un fenómeno
paranormal, un ser agradablemente
atípico y neuronalmente
explosivo al que he seguido
en cada uno de sus pasos, de
sus proyectos.
En estos años,
desde estas paginas, hemos sido
testigos de sus viscerales obras
en solitario, “Accelerated
Evolution” hace la séptima
en su caudalosa carrera. Hemos
seguido sus pasos cuando remezclaba
a artistas ajenos a su universo
o metía guitarras con
Stuck Mojo, en sus devaneos
electrónicos con Front
Line Assembly o desbordándose
en los atractivos e inclasificables
Strapping Young Lad. El canadiense
Devin Towsend, con tan solo
treinta años y mas de
catorce en escena, como creador
atípico y visionario,
muestra desde el umbral de su
mente y en compañía
de nuevos compañeros
de viaje, melodías impasibles,
cambios de ritmos desconcertantes
arropando su voz angelical o
gruñidos viscerales.
La transgresión es la
única forma de arte en
estos tiempos opacos, pesimistas.
Townsend lo sabe y asume el
riesgo de nuevo.
Movimientos
imposibles aquí y allí,
desde el demoledor arranque
del álbum, “Depth
Charge”, dan paso a deliciosos
transfers hacia otra dimensión
sonora, hacia otro plano de
percepción. En “Accelerated
Evolution” encontramos
a un Townsend visceral y arrollador,
talento en crecimiento, desplegando
pasión, sangre y vida
en los rincones de una grandilocuente
obra, consciente en todo momento
que la función de las
músicas es emocionar,
hacer sentir mejor al oyente,
perdurar, si se es afortunado,
en las memorias individuales.
Su gran apuesta es clara y respaldamos
a corazón abierto su
arrojo.
Entender,
conocer y adentrarse en lo desconocido
solo esta al alcance de pocas
mentes privilegiadas. “Accelerated
Evolution” es el fruto
de una de ellas y resultan recomendables
para todo aquel que ame el riesgo,
sea cual sea su sonido de cabecera.
“Accelerated Evolution”
es un lujo para los sentidos
y el sistema cardiaco que seguiremos,
lamentablemente, sin poder ver
en los apaletados escenarios
españoles.
|



|