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No es posible
saber con seguridad la respuesta.
Si le preguntamos a Allen Epley
qué prefiere, popularidad
y ventas o prestigio merecido,
seguramente dirá que
lo segundo. Después de
todo, ése es exactamente
el status del que disfruta en
la actualidad. Sin embargo,
ni a él ni a todos los
que hemos escuchado “Suburban
hymns”, el primer disco
de The Life and Times, nos puede
parecer justo que un trabajo
como éste se mantenga
en el anonimato, sobre todo
en España. Más
que de Allen Epley se haga rico
y famoso, hablamos de que debería
ser obligatorio que la calidad,
y sobre todo en lo que llamamos
música popular, debería
estar al alcance de todos. Por
lo menos, habría de tener
un nivel equiparable de difusión
al de otras propuestas que son
más bien insultantes
para con la materia gris del
público medio. Obvio
es decir que esta reflexión
se sale un poco del contexto
de la crítica de un disco,
pero es sintomático que
hagamos estas consideraciones
precisamente en esta reseña.
The Life and
Times es un grupo de nuevo cuño,
pero en modo alguno podemos
considerarlo novel. Al frente
de este proyecto se encuentra
el ya citado Allen Epley, una
especie de niño mimado
de la cultura indie americana
que dio muestras de un talento
superlativo en su anterior banda,
Shiner, desaparecida hacia 2002.
“Suburban hymns”
es la primera piedra de un camino
que se presenta igual de prometedor
que el punto de partida. El
disco salió en 2005,
aunque llegó a Europa
más bien en la segunda
mitad de 2006. Al parecer, fue
un parto difícil, en
el que sólo resultó
relativamente sencillo componer
las canciones. Pero no hay rastro
de esas tensiones en el resultado
final, que suena relajado y
feliz, confiado y sin darse
importancia, como deberían
ser todos los discos de pop.
“Suburban
hymns” es un disco con
aromas del pasado, de otros
tiempos, los 80, la edad de
oro de la independencia británica
y norteamericana (¡y hasta
la española!). La propia
banda no tiene ningún
empacho en reconocer esa deuda,
aunque se apresuren a aclarar
que no hay nada “retro”
en el álbum, que es muy
actual. Lo que quieren decir
es que no está aquejado
del mal de la música
del siglo XXI: el llamado “revivalismo”.
No lo está porque “Suburban
hymns” dialoga con tiempos
pretéritos, pero sin
hacer turismo, es decir, sin
mirar hacia atrás con
la mentalidad de hoy. “Suburban
hymns” es, en cualquier
caso, bajo cualquier circunstancia,
un buen disco. Un muy buen disco.
Ya sólo
por dos pelotazos épicos
como “Coat of arms”
y “Mea culpa”, la
ópera prima de The Life
and Times ya merece una consideración
altísima. Las otras 8
canciones, si no contamos el
bonus track, están a
la misma altura. Destacaremos
la monumentalidad de “A
chorus of crickets”, la
eficacia melódica de
ese juguetito sonoro que lleva
por nombre “Muscle cars”
o el tono evocador impreso en
el ADN de “Skateland”.
Sí, “Suburban hymns”
es una colección de canciones
con mayúsculas, canciones
que recogen lo mejor de la tradición
pop anglosajona. De hecho, es
un trabajo que más bien
parece obra de una banda de
alguna ciudad obrera de la Inglaterra
industrial. De una de esas bandas
en cuyas canciones siempre llueve
y el chico no es capaz de superar
su propia realidad. Pero The
Life and Times es un grupo norteamericano
surgido del “underground”
sin otra ambición que
conmovernos con sus himnos suburbanos.
Así de simple. Así
de sencillo. Así de complicado.
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