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Cuando me
llegó este disco entre
una pléyade de otras
recientes ediciones, no le di
demasiada importancia. Álbum
debut de una banda con dos vocalistas
femeninas y comandada por Fred
Hendrix de los interesantes
Terranova. Es más, tardé
algunas semanas en ponerlo pero
en cuanto lo introduje en el
reproductor y las notas de “Light
in the dark” sonaron,
caí rendido a sus encantos.
Hacía bastante tiempo
que no sentía un “amor
a primera vista” tan intenso
con una formación desconocida.
El caso es
que Two Of A Kind no son originales.
Es más, con un par de
minutos te das cuentas que el
“Brigade” o el “Bad
Animals” de Heart habrán
sido pinchado en infinidad de
ocasiones por el amigo Fred.
¡Si hasta repiten la fórmula
de las dos vocalistas a imagen
y semejanza de las hermanas
Wilson! Sin embargo, creo que
hay que incidir y destacar algunas
cosas a este respecto. Si bien
el parecido es innegable, no
existen prácticamente
grupos que se asemejen a las
Heart de finales de los ochenta
por lo que ese camino no está
nada trillado pero, sobre todo,
me gustaría alabar las
fantásticas composiciones
que se han marcado y lo bien
interpretadas que están
por las inéditas Esther
Brouns y Anita Croenmehr.
Como dije,
la inicial “Light in the
dark” me atrapa y no puedo
ya salir de la propuesta comercial,
accesible pero, a la vez, con
buenas guitarras que tiene este
tema. Es la mejor entre las
más roqueras pero sin
despreciar “Heaven can
wait” o “To the
top”. En contraposición,
las baladas también son
dignas de mención, desde
la bonita y emotiva “I
die a little more everyday”
a la más bombástica
y coral “Unbearable”.
No obstante, es en los cortes
más puros de hard AOR
donde comprobamos lo increíbles
que pueden llegar a ser Two
Of A Kind. “Give me a
reason” podría
haber estado firmada hace veinte
años que hubiera sido
un éxito, “Whole
again” tiene un solo magnífico
y “Little by little”
se basa en unos teclados que
dirigen el tema pero no le resta
contundencia.
Con todo, he
de pararme en lo que, para mí,
son dos de las canciones del
año. “The longest
night” es genial. Lo tiene
todo. Excelentes guitarras,
unas estrofas que encajan con
el riff y un estribillo inteligente
(porque no es facilón)
pero accesible. Sería
la mejor si no fuera por “Into
the fire”, elevada a la
categoría de sublime.
Gran principio de piano con
la voz muy aguda por encima
(ignoro si es Esther o Anita)
y lo que es una enorme balada,
de repente, a los dos minutos
cambia gracias a unas acústicas
memorables que hacen que esta
composición sea una obra
maestra y dudo que haya alguna
en todo 2007 que supere el placer
que me proporciona “Into
the fire”.
Podría
seguir horas loando a Two Of
A Kind pero terminaría
haciéndome repetitivo.
Simplemente señalar que
si añoráis a las
Heart más hard roqueras
no dejéis pasar de largo
este álbum y si os gusta
la música melódica
dadle una oportunidad aunque
supongo que pasará al
olimpo de grandes discos olvidados.
¡Qué injusticia!
La sorpresa del año y
candidato a mejor trabajo del
ejercicio.
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