| Escribir
sobre un disco de Ariel
Rot te hace sentirte un
poco loro, repitiendo
lo que ya se ha dicho
por activa y por pasiva
durante todos los años
que lleva en el candelero,
por que este disco, al
igual que sus antecesores,
es inequívocamente
suyo.
Por tanto
el mensaje para todos
aquellos que ya conocen
su música y le
gusta, es que este disco
hay que tenerlo.
Y los que no, pues que
empiecen, que es una música
atípica, actual,
fresca y sobre todo transmite,
que no es pecata minuta
en estos tiempos que corren.
Aunque pensándolo
bien, yo empezaría
la medicación con
alguno de sus cinco anteriores
retoños, para culminar
con “Lo siento Frank”
y notar la delicadeza
con la que poco a poco
ha ido cuidando los pequeños
detalles.
Aunque
suene frívolo,
el amor a primera vista
corrió a cargo
de su portada. Un diseño
de David Delfín
que describe muy bien
a Ariel Rot y su música,
sencillo, elegante y un
buen reclamo para escuchar
los trece temas que incluye
su último Cd en
solitario, que el define
como un homenaje, o mas
bien una disculpa, al
gran aristócrata
de la canción “Frank
Sinatra”, por todo
lo que ha pasado con la
música y su mundo
después de decirnos
adiós.
Hay muchas
cosas en este disco que
rememoran su momento personal,
pero sobre todo esa parte
en la que aparecen sus
numerosos e incondicionales
colaboradores. Parece
un disco hecho entre todos
los que, como él,
conmemoran los maravillosos
80 y los que, como él,
han creado un estilo de
música en torno
a un estilo de vida. Entre
otros Germán Villena,
Daniel Zamora, Ricardo
Marín, no podían
faltar Andrés Calamaro
y Andy Chango y un montón
de espontáneos
como Sergio Makaroof (aportando
dos letras al disco “objeto
volador no identificado”
y “cielos”)
o Jaime Urrutia que pasaron
por allí en el
momento apropiado. La
grabación debió
de ser, cuando menos,
una magnifica reunión
de amigos.
Y luego
claro, están las
canciones, cantadas con
ese estilo tan personal
y ese acento que los argentinos
no pierden aunque lleven
muchos años sin
pisar su madre patria.
Los ritmos aunque basados
en el mas puro rock guitarrero,
intercalan todo tipo de
estilos musicales, tango,
soul, rumba y hasta un
ska circense de los mas
curioso.
Y es
que no sobra un detalle
en este disco, “Eche
20 centavos en la ranura”
y “canción
para vagabundos”
son dos temas adaptados
de poemas de Raúl
González Tuñón,
un poeta argentino al
que Ariel venera desde
niño.
En resumen
un disco repleto de emociones
y 100% Ariel Rot.
Website
oficial: http://arielrot.com
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