Este americano llamado
Chip Hanna, nació
en Baton Rouge (Lousiana)
cuna del country, y
empiezo mencionando
este dato, porque le
ha marcado para bien,
haciendo de él
todo un country boy,
como se puede comprobar
al escuchar este trabajo.
Sus primeros pinitos
en esto de la música
fueron con las baquetas
en grupos punk como
los U.S. Bombs ó
One Man Army, pero cansado
de este estilo decide
dejar todo, incluso
las baquetas, para esta
vez coger la púa
y volver a sus raíces
con su acústica
flattop Martin.
Para este disco ha
reclutado a tres grandes
amigos Andy Laaf (batería),
Tex Morton (guitarra/lap
steel) y Valle (Bajo
acústico), enormes
estrellas del psicobilly
alemán, para
formar una gran banda
llamada The Berlin Three.
El disco comienza con
una enorme fuerza, mezclando
el movimiento del rockabilly
con la dureza punk que
había estado
tocando hasta ahora
con sus otras bandas,
“Wouldn´t
change a thing”
y “Hell to play”
te sacuden un derechazo
directo al estomago
que te hará salir
a mover el esqueleto
en pleno salón
de tu casa ó
en el bar en el que
lo escuches; pero el
resto es igual, por
ejemplo “Honky
tonk girl” y “Drinkin´state
of mine” son también
aceleradas y animadas
composiciones en donde
demuestran su maestría
ejecutando este tipo
de piezas. Y es que
estos monstruos son
auténticos virtuosos
del tan de moda estilo
americana, tocando cualquier
cosa que se les ponga
por delante ya sea un
bluegrass, un psicobilly
ó un rock clásico
de los de Jerry Lee
Lewis de toda la vida.
Es difícil destacar
alguna canción
sobre el resto ya que
todas están en
un alto nivel pero por
aconsejar, aparte de
las ya mencionadas,
me quedo con “Alexanderplatz
line”, un temazo
de los que se quedan
en la cabeza tiempo
y tiempo… ¿qué
haces que no la estás
escuchando todavía?