| Chris
Speeding ha sido, durante
las últimas tres
décadas, el compañero
de viaje ideal en los
escenarios y en los estudios
de grabación de
variopintos monstruos
de la escena rock. Personajes
de la talla de Robert
Gordon, Elton Jhon, Jack
Bruce, Donovan, Jim Capaldi,
Art Ganfurkel y Ginger
Baker conocen el oficio
y sutileza que definen
la larga carrera de fondo
del veterano guitarrista
y cantante británico.
Hasta hace muy poco tiempo
ha puesto su imaginación
y talento al servicio
de otros artistas. Sin
presión y ajeno
a los vaivenes de las
tendencias del mercado
escribió el pasado
año un personal
disco que aglutina kilómetros
recorridos.
“Click
Clack” es el segundo
trabajo en solitario de
Speeding, “One Steap
Ahead Of The Blues”
supuso el debut, y en
el se encierran un puñado
de atemporales esencias
que huelen a rythm &
blues y a elegante jazz
como acompañantes
de guitarras soleadas
y sombrías evocaciones
gospel. Atractivo sabor
añejo mece al oyente
cuando Speeding toca guitarras,
bajo, teclados, armónica
y violín y mientras
canta, con voz rugosilla,
buscando el mojo o reflexionado
sobre el paso del tiempo.
Arropado por una excelente
vocalista, Sarah Brown,
y el aterciopelado saxo
tenor de Ian Dixxon, cuando
profundiza en el cruce
de caminos entre el country
clásico y el blues
arrastrado “Click
Clack” vuela hacia
un revolucionario sonido.
Sin embargo cuando coqueta
con el rock clásico
de medio tiempo se vuelve
previsible y falto de
colorido. El álbum
cierra con el enfoque
de Speeding de “Last
Date”, una instrumental
escrita por Froyd Cramer
y que fue un gran éxito
en las listas del norteamericano
en 1960.
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