Este último trabajo
de Xoel López me
ha costado reseñarlo,
no sabía por donde
empezar, ni como tratarlo.
Primero he de confesar
que me gustan mas sus
primeros discos cantados
en el idioma de Shakespeare,
“Not what through
the hole” y “If
things were to wrong”
y que cuando empezó
a cantar íntegramente
en castellano en “Los
jóvenes mueren
antes de tiempo”
me empezó aburrir.
Dicho esto, me encuentro
con este cuarto trabajo
“Fin de un viaje
infinito” también
cantado en nuestra lengua
patria, con lo que la
primera impresión
resulta cuanto menos indiferente,
pero como siempre he defendido,
no siempre la primera
impresión es la
que cuenta con lo que
escucho el disco de principio
a fin echando los prejuicios
a un lado, y aquí
va mi valoración.
Lo que te encuentras
de primeras es realmente
bueno, las dos primeras
canciones de este disco
se salen, la primera”Colillas
en el suelo“,
es uno de los mejores
singles que ha escrito
Xoel en tiempo, toda
una señora canción
pop como dios manda,
la segunda “Gigante”,
igual de grande, con
ritmo, energía,
y fuerza de sobra para
hacer mover el esqueleto
a cualquiera, pero a
partir de ahí
empiezan los altibajos,
porque resulta que a
Xoel cuando canta en
castellano parece que
le da por intentar imitar
a las grandes voces
españolas de
todos los tiempos, a
los Nino Bravo, Rafael,
ó yo que sé,
por citar otro, al mismísimo
Juan Pardo … y
claro, no le pega, él
pone empeño pero
sus melodías
pop desentonan con su
entonación forzada,
algunas canciones resultan
bastante aburridas y
bastante ñoñas
culpa de lo que acabo
de comentar, como “Rostro
de actriz”, “Ver
en la oscuridad”
ó “Tendremos
que esperar”.
De todas formas, como
sé que para gustos
colores, habrá
gente que le encante
“Simone“ó
se quede ensimismada
con “De tanto
callar” pero no
es mi caso. En este
álbum abundan
las orquestaciones,
los instrumentos de
viento y las melodías
pomposas. ¿Dónde
se han quedado esas
maravillas de antaño?,
como “Que no”,
“Three months
of glory”, “I´ll
see you in London”
ó “Beautiful
thing” mucho mas
directas y con menos
adornos, las echamos
de menos.
Por otro lado, aparte
de los dos primeros
cortes, hay que ser
justos y también
hay que salvar otras
dos maravillas que son
“No es mi primera
vez”, y “El
amor valiente”
sin duda canciones de
primer nivel a la altura
que se le presupone.
Conclusión,
si eres incondicional
de Deluxe el disco te
encantara, pero si eres
un poco mas crítico
te dejará un
sabor agridulce.