| Abro
este disco de Diego Vasallo
y lo primero que veo es
la foto del artista paseando
por un playa con una gabardina
oscura. Su silueta también
es opaca y la foto no
deja de recordarme a ese
particular estilo de Leonard
Cohen. Cuando escucho
el disco descubro que
el guiño no era
azaroso, sino que Diego
Vasallo ha hecho un disco
partiendo de las premisas
más reconocibles
del poeta americano de
voz rasgada. Si su ex
compañero de formación,
Mikel Erentxun, se quedó
prendado del estilo de
Jim Morrison, Vasallo
ha optado por seguir la
estela del cantante del
fracaso.
Los abismos
del fracaso esta compuesto
por fragmentos de vida
que dibujan un universo
introspectivo, a veces
desesperado, otras con
destellos de esperanza,
en el que encontramos
de todo, hasta taxistas
de Aluche con aspecto
a lo Tom Waits, no exentos
de vida interior. Las
letras evocan estados
emocionales; la música,
la voz, la actitud, arropan
esas evocaciones y las
transforman en un estado
sonoro que apela a los
sentimientos y vivencias
del que escucha. El intento
es pretencioso; el resultado,
bastante digno.
Como
en las Ten New Songs del
poeta, el disco de Vasallo
está arropado por
sugerentes coros femeninos,
algunos de lujo como el
caso de Leonor Watling
(Marlango) o Christina
Rosenvinge. La mayoría
de los temas son propios
y siguen la línea
de sus dos últimos
discos desde que dejó
su Cabaret Pop. Los que
disfruten con esta línea,
tienen un buen disco delante,
los que se sientan receptivos
hacia estos derroteros
sentimentales y sonoros,
estarán también
de enhorabuena. El resto,
quién sabe...
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