| Hilario
Camacho nos dejó
para siempre este verano,
pero dejó un último
trabajo editado, este
disco editado por la Fundación
Autor titulado “Una
mirada diferente”.
Se trata de un compendio
de canciones hechas a
lo largo de su carrera
y revisadas con ánimo
de actualización.
Hilario
fue uno de esos cantautores
diferentes, pegados a
la realidad urbanita pero
sin renunciar a la lírica
de lo cotidiano. Su peculiar
voz le permitió
ser reconocido y admirado
por muchos y su intensa
vida artística
le ha hecho estar presente
en momentos significativos
de la cultura contemporánea
de este país. Precisamente
ahora se ha editado un
libro que recoge una de
las primeras experiencias
de teatro alternativo
en los albores de la transición
“Castañuela
70”, un espectáculo
fresco, canalla y divertido
que mezclaba folclore
patrio con la crítica
velada a un régimen
nefasto y caduco. El espectáculo
lo componían el
grupo teatral “Tábano”
y un grupo musical denominado
“Las Madres del
Cordero”, en el
que se encontraba Hilario
Camacho. Sólo una
muestra de su militancia
vital y artística
En este
disco está lo más
conocido de su discografía
con nuevos arreglos que
sin embargo y a pesar
de la declaración
de intenciones, de querer
hacer esas “canciones
que aún pueden
entonarse libremente sin
tener que volver la mirada”,
no consiguen enterrar
del todo la nostalgia
que produce escuchar cada
uno de los cortes de este
disco. El personal estilo
de Camacho unido al recuerdo
de los momentos en los
que componía e
interpretaba, me hacen
intuir que este disco
será especialmente
degustado por aquellos
que vivimos la su música
apegada a momentos emocionales,
algo por otro lado nada
extraño que suele
ocurrir con esas canciones
de “nuestra vida”.
Algunas de esas se llaman
Oye Niña, Los Cuatro
Luceros, Madrid Amanece
o una que no está
en la recopilación
pero por la que también
recordaremos siempre a
Hilario Camacho: “Tristeza
de Amor”.
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