| Kelly
Jones y los suyos ya contaban
con un estilo propio y
un sonido inconfundible,
pero con el paso del tiempo
lo han ido madurando hasta
conseguir esta obra maestra.
Este
es el cuarto trabajo de
la banda británica,
una pequeña maravilla
para este 2003.
Es un álbum que
tiene momentos rockeros,
"Help me" ó
"Madame Helga",
pasajes nostálgicos
"Maybe tomorrow"
ó "Since I
told you It´s over"
y medios tiempos con piano
incluido como "Nothing
precious at all"
Y es
que poner un CD en el
lector y que con la primera
canción consiga
ponerte la piel de gallina,
es muy buena señal,
"Help me" es
un tema que respira reminiscencias
sureñas por todos
sus poros, entre los riffs
de guitarra y la voz rota
de Kelly elevan los ánimos
a lo más alto.
Si quieres salir un día
a tope de casa, simplemente
la tienes que poner a
todo volumen y salir gritando
Help me!!! She´s
out of her mind!!!
Son 6
minutos y 56 segundos
de puro goce, desbordante
tiene que ser en directo.
Si "Help
me" te eleva al cielo,
el tema que viene a continuación,
"Maybe tomorrow",
no te deja bajar, todo
lo contrario, te deja
allí extasiado,
es una balada impresionante
por la que se dan un paseo
de la mano con la nostalgia
y la melancolía,
es de esas canciones que
si escuchas un día
lluvioso te hará
brotar las lágrimas
sin saber porque, delicattessen
al mas puro estilo Bono
ó Noel Gallaher.
A continuación
el single "Madame
Helga", un rock auténtico
que te hará coger
la escoba para imitar
sus punteos mientras botas
encima del sofá.
Con estas
tres ya has rentabilizado
la compra del CD, pero
como decían en
mis tiempos - no se vayan
todavía, aún
hay mas -, "Nothing
precious at all",
en la que llevan el ritmo
magistralmente con el
piano, y "Climbing
the wall" ,con la
que Kelly con un ritmo
sencillo de guitarra y
con su voz gastada te
engancha y te hace reflexionar
con sorna sobre temas
tan interesantes como
el aburrimiento de la
masturbación.
Otra
de mis favoritas es "Rainbows
and pots of gold"
la fuerza de esta canción
radica en la forma de
cantarla, frases cortas
acompasadas del ritmo,
en forma de quejido doloroso
que llega a penetrar en
los rincones más
recónditos del
alma, puro soul.
Y otra
que quisiera reseñar
es "Since I told
you it´s over",
otra maravilla que debería
ser uno de los singles,
desciende a lo más
profundo del alma, donde
se encuentra cara a cara
con los sentimientos tristes
que deja una relación
rota.
"You
gotta go there to come
back" tiene un sonido
variado, en el que han
incluido cuerdas, vientos
e incluso cantantes gospel.
Van desde la fuerza del
rock sureño por
excelencia, a veces recuerdan
a los Black Crowes ó
a los mismísimos
Zeppelin, hasta la melancolía
mas preciosista de U2
(no en vano fueron teloneros
suyos en la gira "Elevation
tour")
Un álbum
completo, maduro y listo
para consumir.
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