| Tuco
Requena llega desde Zaragoza
con ritmos cálidos,
letras surrealistas y
con ganas de quedarse
en el panorama musical
español. Tuco Requena
y la Soniquete Van no
traen innovación,
estos son tiempos de mestizaje,
pero en sus alforjas musicales
conviven sin estridencias
la rumba, el son, una
pizca de buen rollito
aderezado con cierta melancolía
y unas letras en la mejor
tradición de nuestros
queridos rumberos surrealistas.
Es verdad,
Tuco huele a Kiko, a Amparo,
a Manu, a Lucrecia y seguro
que a muchos más,
pero su mezcla es especial,
tiene acento propio. Este
disco de presentación
es una declaración
de intenciones de una
personal manera de entender
la música en la
que no hay lugar para
el tedio, aunque haya
alternancia de tempos.
Tuco se mueve entre el
gusto por el ritmo, con
temas soneros y rumberos
como “Asustas”,
“El Avión”
o el bailongo “El
Meteorólogo”,
y los temas de corte más
intimista y nostálgico
como “Compromiso”,
“Me lío”,
“Salida de Emergencia”.
Pero es curioso como cada
composición tiene
los mismos ingredientes,
sólo que en cada
ocasión se potencian
unos en detrimento de
los otros.
El soniquete
suena estupendo, los coros
están bien hechos
y cobran un merecido protagonismo
en muchas de las canciones.
Las letras alcanzan un
nivel metafórico
ideal para llegar al anunciado
surrealismo en virtud
del cual un bote de Fairy
es un arma contra las
penas o en el que se exhorta
a la compra de un meteorólogo
para predecir el mal humor.
El primer
disco de Tuco es de esos
discos redondos de los
que nunca tienes tentaciones
de saltar ningún
tema. El único
impulso extraño
que he experimentado en
ese sentido es el de alterar
el orden y poner en primer
lugar “Busco Candela”,
no porque suene a homenaje
a Camarón, sino
porque además de
contener las virtudes
hasta ahora reseñadas,
tiene capacidad “de
pellizco”, de llegar
al escuchante gracias
a ese mágico equilibrio
ente fuerza y sentimiento,
aderezado de ritmo, de
vida.
Con estas
premisas sólo queda
dar la bienvenida a Tuco
con una sonrisa de oreja
a oreja, como con la que
nos obsequia en su portada,
y esperar a que se acerque
a tu ciudad con su Soniquete
Van. Porque si las buenas
vibraciones que irradia
el disco se materializan
en el escenario, seguro
que disfrutaremos en sus
directos.
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