A estas alturas todos
conocéis el mito
de Frankenstein. El
doctor quiso construir
un hombre a su imagen
y semejanza. Acabó
engendrando un monstruo
cuyo control se le fue
de las manos. Aquí
estamos ante un caso
que podría haber
sido muy similar pero
que, afortunadamente,
ha sido posible encauzar.
Veréis a lo que
me refiero.
Los británicos
Awake son una banda
completamente desconocida
para mí. Conocidos
anteriormente como Humanity
editaron un disco llamado
“When silence
calls” del cual
desconocía, y
desconozco, su existencia.
Ignoro también
por qué cambiaron
de denominación
pero el asunto es que
el quinteto de la ilustrada
ciudad de Cambridge
es hoy en día
Awake y nos presentan
su debut como tales,
“Illumination”.
Para grabarlo se han
ido a Suecia, en concreto
a los estudios de Tom
Englund, cantante y
guitarrista de los dioses
Evergrey. ¿El
resultado? Un disco
y un grupo casi calcado
a Evergrey. No sé
si Tom habrá
influido algo en ello
o Awake ya eran así
de antes pero la personalidad
de Evergrey, su mezcla
de metal progresivo
con toques oscuros era
casi patente de corso
y no la había
oído, salvo pinceladas,
en otros conjuntos.
Llegan Awake y, no sólo
beben de la misma fuente,
sino que simplemente
son calcados a sus (entiendo)
ídolos.
Esto debería
abocarnos al desastre
pero, por suerte, no
termina mal este affaire.
El motivo de lograr
sobrevivir en este campo
minado es que las composiciones
de “Illumination”
son francamente interesantes.
A esto contribuye el
que todos aquellos que
nos sentimos defraudados
con “Monday morning
apocalypse” de
Evergrey ansiamos una
vuelta a los parámetros
clásicos de los
escandinavos. Con Awake
podemos disfrutar de
un sucedáneo.
Sin ser algo del otro
mundo, desde la inicial
“Disbelief”
entras de lleno en su
propuesta de riffs potente
pero no muy rápidos,
ritmos sincopados pero
sin excesivos cambios,
canciones cortas para
el estilo y una voz
dramática y expresiva
clónica de la
de Englund.
Con este coctail y
siendo una oferta casi
virgen, es lícito
no cansarse y disfrutar
de composiciones lentas
y con pasión
como “Choices
of time” o la
balada “Begin
again” (con un
aire Marillion época
Steve Hogarth) u otras
más típicamente
progresivas que abundan
en la segunda mitad
de la obra tipo “The
price you pay”,
“Shadows”
o “The dream within”.
Para ser sinceros, no
es un álbum completamente
redondo y requiere para
el futuro una mejora
en la destreza para
escribir canciones y
la personalidad. Está
bien parecerte a alguien
pero aportar también
cosecha propia. Si bien
esto hay que corregirlo,
repito que “Illumination”
es un notable estreno
para estos Awake.