La fiebre sueca por
el sleazy no para. Muy
cerquita de esta reseña
encontraréis
la de los excelsos Hell
N´ Diesel, también
representantes de estos
sonidos y es que parece
que cuando los escandinavos
cogen una veta no paran
hasta secarla de ideas.
Puedo decir que, junto
a Hell N´ Diesel
y Crash Diet, Babylon
Bombs forman la santísima
trinidad de estos grupos.
Aunque al principio
no les cogí con
tantas ganas como a
los otros, tal vez porque
los Bombs son más
estándar y actuales,
a día de hoy
“Doin´ you
nasty” me encanta.
No he escuchado su
debut por lo que no
tengo capacidad para
comparar pero las doce
canciones aquí
contenidas poseen un
esquema que no por repetido
deja de atraparme. No
sé como explicarlo
pero Babylon Bombs son
más festivos,
en el sentido de tocar
hard rock and roll,
es decir, acoplar a
su base sleazy otras
influencias más
glam y punk. “Hometown
hero” valdría
para ejemplarizar esta
afirmación.
Las primeras “Jaded
heart” y “Louder”
parecen diseñadas
para conectar directamente
con el oyente. Podríamos
aplicarles el término
accesibles aunque su
condición no
es tal porque el álbum
tiene una tónica
general sin altibajos.
Sin embargo, a mí
me agradan aún
más cuando se
vuelven sucios y macarras
como en la tremenda
“Starstruck”,
que recuerda a unos
primerizos Skid Row,
o “Crack of dawn”
con un innegable parecido
a los hoy olvidados
Johnny Crash por ese
deje en la voz de Dani.
“Drop the bomb”
es una mezcla entre
Hanoi Rocks y The Stooges
durante las estrofas
hasta llegar al demoledor
estribillo.
Las canciones transcurre
rápidamente,
no en vano sólo
una sobrepasa los cuatro
minutos, pero es que
la escucha es tremendamente
amena. “Gotta
move on” te anima
a moverte sin parar,
“White thrash
beauty” y la final
“Moonshine beat”
continúan ese
“up tempo”
tan adictivo. Sin embargo,
no podemos obviar en
la reseña las
dos canciones lentas.
“Slip away”
tiene un aire vaquero
que podría rememorar
los días en que
las grandes baladas
dominaban las listas
de singles en Estados
Unidos. Mientras, “Proud”
empieza con una melodía
de teclado tan pegadiza
que casi acaba por cansar
aunque el resto del
tema es muy bueno.
Lo que aplicamos a
Hell N´ Diesel
es extrapolable a Babylon
Bombs. Es una alegría
que a estas nuevas bandas
suecas les haya dado
por recrear un mundo
lejano en la distancia
pero muy cercano para
muchos durante la adolescencia.
“Doin´ you
nasty” es un disco
para disfrutar, no pretende
más. Aquí
no hay grandes estructuras
compositivas ni instrumentistas
de academia. Sólo
rock and roll…
pero me gusta!