La escena sueca de
rock progresiva es casi
tan prolífica
como la de metal, al
menos en cuanto a calidad
de las bandas se refiere.
De repente, surgen de
la nada un montón
de formaciones de las
que ni tan siquiera
has oído hablar
pero que llevan ya unos
cuantos años
dentro del underground
del género ofreciendo
notables discos.
Cuando cogí
este “Sleeping
in traffic: part one”
miré el nombre
del grupo y la portada.
Lo primero que me vino
a la cabeza es que estábamos
ante algún eslabón
perdido del indie gafapastil
heredero de Radiohead.
Antes de echarme las
manos a las orejas,
puse el compacto en
mi discman y en una
parte estaba acertado;
el sonido de Beardfish
es bastante moderno
pero, al mismo tiempo,
queda encasillado en
el amor por los setenta
que se manifiesta en
muchos de sus compatriotas.
Esto se refleja en Hammond
y Mellotron por todos
los lados, pasajes que
van entre Yes y Genesis,
y otros momentos más
folk que podrían
haber sido extraídos
del Led Zeppelín
“III”. Todo
esto se combina con
líneas melódicas
más propias del
pop rock alternativo
y una voz propia del
progresivo de los ochenta.
La combinación
funciona, os lo aseguro.
La amalgama de sonidos
con que nos deleitan
Beardfish comienza con
la breve instrumental
“…At the
verge of sanity”
que da paso a “Sunrise”,
un tema con una melodía
vocal preciosa que discurre
entre distintas atmósferas
de teclados y guitarra.
Tanto internamente cada
composición como
en su conjunto el disco
es tan variado que podemos
encontrar baladas cortas
como “Dark poet”
o “Without you”,
un blues (¡!),
peculiar pero blues
al fin y al cabo llamado
“Harmony”,
la épica pero
a la vez moderna “Same
old song”, o “Roulette”,
quizá el compendio
de todas las demás,
un corte de doce minutos
con excelentes aportaciones
de acordeón y
diferentes instrumentos
de percusión.
Si hubiera que ponerle
un pero al disco sería
que es tan cambiante
que no es apto para
todos los públicos.
Lo que para mí
es un acierto quizá
para la mayoría
sea un caso de indefinición
musical. No sé
quién tendrá
la razón pero
lo cierto es que a mí
me ha sorprendido este
“Sleeping in traffic:
part one”. Ávido
estoy por hoy su continuación
y ya me he puesto en
marcha para buscar los
dos discos precedentes
de estos suecos. Recomendado
para los amantes del
art rock (creo que ya
lo ha dicho alguno,
que alguien me explique
qué es) y del
progresivo moderno.