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CASUAL SILENCE

“Lost In Life” (Casual Silence)

Sorprendido me encuentro ante esta reseña por varios motivos. Casual Silence es una formación de los Países Bajos que, perdonad mi ignorancia, jamás había oído hablar. Es de esos discos que te llegan para comentar y no los coges ávido de escucharlos porque ni tan siquiera conoces su procedencia. “Lost in life” supone la tercera entrega del sexteto de Bladel que, por lo visto, se toma las cosas con calma a la hora de componer porque en más de una década esta es, junto a un EP, toda su producción.

Ya que no estaba familiarizado con ellos, indago en la red y leo críticas comedidas, nada excesivamente favorable, que hablan de que “Lost in life” palidece ante su predecesor “Once in a blue moon”. Asimismo, se incide en que Casual Silence han perdido un poco el rumbo abriendo su música al modern rock y otra serie de influencias que les alejan de su esencia.

Pues bien, pongo el disco y qué me encuentro. Lo que, para mí, es una revelación y un excelente trabajo, muy ecléctico y repleto de atmósferas que captan mi atención desde el primer instante. Es difícil hacerse una idea, sin oírlo, de lo que practican Casual Silence. Intentaré explicarme. No son metal, ni mucho menos, sino que se acercarían más al art rock o al progresivo pero, sin embargo, sobre estos cimientos, me gustaría referirlos a tres bandas más o menos relacionadas con el metal: Kamelot, por la elegancia que destilan sus voces, Mandragora Scream por los registros de su vocalista principal Ernst Le Cocq, y The Gathering porque algunos pasajes me recuerdan a sus compatriotas, en lo musical porque, obviamente, aquí no está Anneke (errr.. bueno, en The Gathering tampoco, desgraciadamente). Todo esto metedlo en la turmix antes mencionada. Supongo que nadie entenderá nada porque, para más inri, he mencionado que su cantante Ernst se parece a Morgan de Mandragora Scream, que es una chica. Y es que el amigo Le Cocq tiene unas tonalidades que, si bien no son demasiado agudas, sí que podrían pasar por las de una mujer. Además, otros dos miembros añaden voces y en “Dress code” colabora Damien Wilson, cantante de Threshold.

Sea como fuere, os aconsejo introduciros en “Lost in life”, ocho composiciones de, al menos, seis minutos, pausadas, con múltiples colores y formas musicales, que beben de muy diversas fuertes (una parte de “Memories” es heredera directa del “Xanadu” de Rush, por ejemplo) pero, sobre todo, marcadas por la calidad. Quizá los rigores del verano me han hecho perder el sentido por este grupo pero es que me han dejado alucinado, tanto que ya estoy buscando la forma de hacerme con “Once in a blue moon”. Recomendado para amantes de las cosas diferentes dentro del rock o del metal más atmosférico.

http://www.casualsilence.nl