Es lo de siempre, enormes
perspectivas suponen
una ligera decepción
aunque la realidad posterior
diga que no lo es tanto
sino que probablemente
esperases una obra atemporal
y todo se queda en un
notable disco que merece
la pena comprar. Circus
Maximus es una formación
noruega de la que me
habían hablado
maravillas. Debutaron
hace un par de años
con “The 1st chapter”
y este “Isolate”
representa la continuación.
Su música es
metal melódico
progresivo, ni más
ni menos. Quizá
por provenir de Oslo
he leído multitud
de comparaciones a TNT
y sentía curiosidad
por escucharles ya que
siempre pensé
que TNT tenía
mucho margen en el heavy
progresivo aunque se
decantasen, para bien,
por otros sonidos.
Lo primero que he de
decir es que la similitud
a la banda de Ronnie
LeTekro no la veo por
ningún sitio.
Ya puestos a buscar
concomitancias geográficas,
Conception serían
referencia mucho más
válidas. A pesar
de que en desarrollos
y estructuras difieren,
la línea elegante
y algunas inflexiones
vocales de Michael Eriksen
sí que rememores
pasajes de Tore Ostby,
Roy Khan y compañía.
Esto, como os podéis
imaginar, es un punto
positivo para Circus
Maximus si bien “Isolate”
no termina de despuntar
como debiera. Esto,
me gustaría aclararlo
de nuevo, no significa
que el álbum
este falto de calidad,
todo lo contrario. Lo
que ocurre es que falta
el toque final que lo
consagre como un trabajo
sobresaliente.
“Isolate”
comienza con un tema
potente y directo, aunque
un tanto lineal, como
“A darkened mind”
pero los instantes brillantes
llegan rápidamente
con la oscura y casi
power metal progresiva
“Abyss”
y su contraste, “Wither”,
mucho más clásica
en melodías.
La más accesible
y, por llamarla de alguna
forma, comercial es
“Arrival of love”
que no me dice demasiado.
Con un piano melancólico
y la voz suave de Eriksen
arranca “Zero”,
balada un tanto típico
pero bonita.
Probablemente, el grupo
ha querido resaltar
como momentos álgidos
los dos temas más
largos y desarrollados.
Curiosamente se da una
paradoja entre ellos.
Mientras los doce minutos
de “Mouth of madness”
se me hacen un poco
cuesta arriba y algunos
cambios de ritmo parecen
metido con calzados,
“Ultimate sacrifice”
es un gran ejemplo de
cómo componer
una canción extensa,
variada y coherente.
Desde el cañero
inicio a la parte más
progresiva y tranquila
del centro para terminar
en una especie de outro
atmosférico.
Circus Maximus es
un muy buen grupo; “Isolate”
un disco recomendable.
Que, para mí,
falte ese plus diferenciador
no quiere decir nada.
Simplemente, hay cosas
que te llegan más
y otras menos. En este
caso, me quedo a medias.