No sé si me
empieza a fallar la
memoria o qué
pero creo recordar que
en mis dos semanas de
ensayo en Carabanchel
con dos tíos,
germen de lo que hoy
en día son Autumnal,
en esos mismos locales
estaban Cripta. Y puede
que esté equivocado
pero me parece que hacían
thrash metal. Lo digo
porque mucho ha evolucionado
esta banda en una década
(hablaba de 1997). Con
dos discos previos,
uno más nu metalero
y otro más centrado
en el estilo actual,
“Necesito estar
en pie” es la
tercera obra del cuarteto
y primera para el sello
Producciones Malditas.
Quizá por esta
asociación de
ideas o también
porque el riff inicial
de “Hoy sé
la verdad sobre ti”
es muy cañero,
esperaba otra cosa de
este álbum. Una
intro que podría
encajar en una película
bélica da paso
a diez composiciones
muy directas y con letras
reivindicativas, tanto
que en muchas ocasiones
rozan o se adentran
de lleno en el punk
metal nacional (o rock
calimotxero acelerado).
Su antigua querencia
por el nu se refleja
en la mencionada “Hoy
sé la verdad
sobre ti” o en
esos riffs cortados
de “Necesito estar
en pie” pero,
en general, el disco
es más clásico
y autóctono.
En cierta medida me
recuerdan a los primeros
37 Hostias aunque menos
underground y más
accesibles.
Eso sí, reconozco
que hay algo que me
ha superado y que no
me entra: La voz de
Raúl Conejo.
Es probablemente este
aspecto el que los adentre
más en el punk
rock y, por eso, a un
heavy como yo no le
atraigan del todo sus
registros. No obstante,
no es el único
problema que le veo
a este trabajo. Las
canciones en su conjunto
no me atrapan. Un buen
estribillo por aquí,
unas estrofas por allá,
pero nada redondo y
completo salvo dos o
tres excepciones que,
curiosamente, están
en la parte final del
álbum.
El homenaje a las víctimas
del 11-M, “192
razones”, posee
un buen coro, el riff
posterior al estribillo
de “El muro del
desprecio” es
muy bueno y la canción
que cierra el disco,
“Si no es por
ti”, me parece,
de largo, la mejor.
Con las colaboraciones
de Fortu y Oscar Sancho
a la voz, y con un excelente
solo de Jorge Salán,
nos encontramos con
un tema roquero, no
demasiado rápido
sino más tipo
himno que deja un buen
sabor de boca dentro
de un contexto no demasiado
positivo. A lo mejor
es un problema mío
que esperaba algo diferente
de “Necesito estar
en pie” pero si
he de ser sincero, éste
mi primer contacto con
Cripta no me ha entusiasmado.