Hace un par de años
comentamos en estas
páginas “Sed
de mal”, el segundo
trabajo de los catalanes
Dragonslayer. Indicamos
la gran progresión
que habían tenido
desde su debut, “Noches
de tormenta”,
sobre todo gracias al
cambio de vocalista.
Ahora, con más
de un año de
retraso, editan “Cronos”.
Y es que ellos han sufrido
el cierre de Big Bang,
la apuesta de Rafa Garrigós
de Aspid por crear un
sello discográfico.
Una lástima porque
tenían bandas
muy interesantes, una
de ellas este quinteto
de Molins de Rei que
con este disco no hace
sino certificar lo que
apuntaron en “Sed
de mal”.
Quizá la característica
principal y que más
destaca en Dragonslayer
es la conjunción
entre modernidad y clasicismo.
Escuchando canciones
como “Sin perdón”
los amantes de los sonidos
más tradicionales
del metal podrían
salir escaldados sino
fuera por la voz de
Sergio Márquez
(cada vez más
Juan Gallardo, cantante
de Ángeles del
Infierno, en los tonos
agudos) porque antes
hay un pelotazo como
“Entre dos fuegos”.
Todo comienza de una
forma un tanto extraña
con un tema a medio
tiempo, “Sueños
rotos”, que me
recuerda un poco a Stone
Sour (algo que sucede
también con su
“single”
o canción más
comercial, la notable
“Como la lluvia”),
la banda paralela de
Corey Taylor y Jim Root
de Slipknot.
No obstante, antes
de que alguno se eche
las manos a la cabeza,
reiterar que entre piezas
actuales como las mencionadas
o una cuasi nu metalera
“Tiempos de dolor”,
descubriréis
cosas como “Renacer”,
pesada y contundente;
“Al morir la noche”,
que bien podría
haber sido firmado por
los Conception de “In
your multitude”
(y eso es decir mucho);
“Ambición”,
con un tremendo trabajo
vocal de Sergio Márquez
y soberbio estribillo;
o la balada “Luna
de libertad”,
con bonitas melodías
aunque creo que le podrían
haber sacado algo más
de jugo si hubieran
aumentado la intensidad.
Mención aparte
a la nueva versión
que se han marcado.
Si bien habían
naufragado en la revisión
del “Maldito sea
tu nombre” de
Ángeles del Infierno
(aún no estaba
Sergio) o en el mítico
“Eye of the tigre”
de Survivor, ahora han
mejorado en su adaptación
del “Sleeping
in my car” de
Roxette. Curiosamente,
quizá lo que
menos me convence de
la canción de
los suecos es la voz
de Márquez, no
sé si es porque
no pega o porque estoy
demasiado acostumbrado
a Marie Fredriksson
que se me hace raro.
Concluyen con la versión
en catalán de
“Como la lluvia”,
“Com la pluja”,
que está tan
bien como la castellana
(me encanta ese trozo
de “Que la lluna
brilli amb la mateixa
força”
y lo de “tastar
les llàgrimes
d´un ángel”).
Todo para redondear
un muy buen disco que
sin Sergio (que dejó
el grupo tres meses)
no hubiera sido igual.