Principal / Planeta Sonoro / Reseñas Hard / Ecliptica

ECLIPTICA
“Impetus” (Frontiers)

Tres preguntas en el aire: ¿Por qué una portada tan sumamente fea? ¿Cómo es posible que los grupos de Frontiers que más se alejan de los parámetros estilísticos del sello acaben en –ica (Lunatica, Ecliptica)? ¿A quién se le ocurrió etiquetar como progresivos a determinadas bandas de heavy metal melódico? La respuesta, en el próximo capítulo porque aquí lo que queremos es hablar de las canciones que componen el primer disco de este combo austriaco que hace poco más de un año editó el EP “The awakening” como carta de presentación aunque ya tenían alguna demo anterior. Esta salida de “Impetus” es la segunda porque antes de firmar por la discográfica de Serafino Perugino, los vieneses se autoeditaron esta obra. No obstante, seguro que los italianos les darán un empujón porque, como podéis suponer, la capacidad de distribución de Ecliptica está entre menos y nada.

A la hora de encasillar al septeto (aunque en este tiempo han perdido dos componentes), uno no sabe cómo acertar porque el álbum pasa por diferentes fases. Quizá la característica de la primera mitad del disco sean las composiciones positivas y “felices”, en una suerte de banda de euro power metal jugando a ser progresiva pero sin dar ese salto para conseguirlo. Cuando la introducción a modo de título de disco concluyo, un buen riff abre “My paradise”. En ella vivimos un duelo entre Thomas Tieber (aquí con sus cuerdas vocales disfrazadas de Kai Hansen no tan agudo) y la ya ex Elisabeth Fangmeyer, correcta pero sin demasiados matices en su registro. Buena canción aunque no tan cañera como “Land of silence”, la más destacable de esta primera mitad, con unas guitarra netamente heavies y ya con Thomas más agresivo. Me gusta la entrada en el puente de Elizabeth y como desemboca en un estribillo sencillo pero interesante.

El otro huido, Bernie Scholz, junto a Markus Winkler desplieguen un ritmo más euro power con las seis cuerdas en “Carry on”aunque su línea melódico no resulta azucarada. “Twilight hall” y “Turn away” marcar la línea que separa las dos mitades de “Impetus”. “Twilight hall” todavía está intrincada en el power pero con una atmósfera más sinfónica mientras que “Turn away”, balada de clara inspiración Queen, comienza con piano y voz (hasta tres distintas, dos masculinas y una femenina) para ir acelerando progresivamente. Para mi gusto, el estribillo falla y le resta puntos a un loable intento. Los dobles bombos repican en “One man´s memories” y tanto el baterista, Roman Klomfar, como el bajista Florian Thur se erigen como los mejores instrumentistas de Ecliptica.

Este disco, finalmente, me ha gustado más de lo que pensaba tras las escuchas iniciales porque, precisamente, es en sus últimos temas donde despunta. “Watching you” y “Jester in the ballroom” podrían ir en el mismo pack porque son, cada una a su estilo, las más cañeras (el inicio de batería es similar) y, paralelamente, te atrapan; “Watching you” con su tempo marcado y las estrofas, y “Jester in the ballroom”, excelente ejercicio de metal alemán melódico de los ochenta (y fijo que no se lo habían propuesto). Con sus nueve minutos, “Black swan” es un adiós raro. Empieza oscura y recitada (me recuerda a Moonspell) pero cuando cantan Thomas y Elizabeth se convierte en un tema distinto. De acuerdo, deslavazado, porque coge cosas variadas sin mucho sentido pero acaba en una especie de doom metal épico que, para mí, extrañamente funciona. Esta es la sensación que me queda con este “Impetus” de Ecliptica. No tiene nada que sobresalga pero sí que ha permanecido en mi equipo durante semanas, y eso es siempre positivo.

http://www.ecliptica.at

Marco Antonio Romero