Principal / Planeta Sonoro / Reseñas Hard / Eisbrecher

EISBRECHER
“Sünde” (AFM)

Nadie va a negar que cuando un grupo alcanza la gloria le surgen montones de imitadores que, normalmente, aprovechan el tirón inicial quedando rápidamente en el olvido. El problema para estos es cuando la banda que originó el movimiento es tan peculiar que posee unas características que hacen que cualquiera que coja sus influencias termine siendo un mero clon. Rammstein podría ser el ejemplo más claro de esto que estamos hablando en los últimos años. Su marcialidad, la mezcla de metal, rock e industrial, y los textos en alemán condicionan la escucha, y si no te topas con “Dü hast”, “Mutter”, “Engel”,… piensas que algo falla.

Eisbrecher (Rompe Hielos en castellano) nacieron hace un lustro como consecuencia de la marcha de Alexander Wesselsky de Megaherz, un grupo con bastante aceptación en su país. Junto a su ex compañero Noel Pixx crearon este engendró que comenzó, desde su debut homónimo, a soportar comparaciones con Rammstein. Sin embargo, y no conociendo en profundidad sus dos obras pretéritas, he de decir que “Sünde” sí tiene partes clavadas pero, en general, es aún más industrial y menos metalero. Hay un grupo que conocí en un viaje por Centroeuropa en 2001 llamado Unheilig, más orientado al electro goth, que también podría servirnos como referencia. Eisbrecher se quedaran en el medio. Ni son tan bailables como Unheilig ni tan cañeros como Rammstein. Según los entendidos habría que ubicarles dentro de un subgénero llamado Neue Deutsche Härte (Nueva Dureza Alemana), término que jamás había escuchado.

El álbum discurre entre temas teutones y potenciales hits de discoteca de siniestros. Se abre con “Kann denn liebe sünde sein?”, pesada y guitarrera, que no es sino la antesala de “Alcohol” donde los loops y las programaciones se adueñan del tema. No obstante, es en “Heilig” donde las bolas de neón y los trajes de látex ceñidos pueden explayarse porque aunque no me guste, reconozco que tiene gancho. “Die durch die hölle gegen” estaría bien si no fuera por un soniquete de teclados en las estrofas que me pone de los nervios. “Herzdieb” pone la calma en un tema más tecno pop y con una voz melódica que no queda nada mal. “1000 flammen” es calcada a lo que puedan hacer Rammstein hoy en día, esta vez sí, con unos teclados notables. Como lo que practican Eisbrechen no me gusta un pelo, diré que “1000 flammen” me parece la más cercana a lo que yo espero de la música. Por el contrario, otros de esos posibles singles que, seguro, atraerá a sus fans y será aplaudida en Alemania es “This is deutsch”, una horripilante e hilarante canción. No hay que ser muy listo para deducir que “Sünde” no es un álbum orientado para mis deformados tímpanos. Si Rammstein o Unheilig me resultan cansinos (los segundos insoportables, para qué utilizar eufemismos), Eisbrechen no se van a convertir en favoritos de la noche a la mañana. Creo que en el plano compositivo está bien y la mezcla entre estilos no les hace daño porque mantiene la coherencia. Dudo que su propuesta cale en España o Sudamérica pero si os encantan las bandas mencionadas, probar con estos.

http://www.eis-brecher.com

Marco-Antonio Romero