Comenzar un disco con
un riff que es prácticamente
un plagio de un tema
tan conocido como el
“Trampled Under
Foot” de Led Zeppelin
no parece la idea más
inteligente del mundo
aunque luego el resto
de la canción
diste bastante de la
de Page, Plant, Jones
y Bonham, para desgracia
de estos Finger Eleven,
otro de esos cientos
de grupos que al otro
lado del Atlántico
son muy exitosos pero
que en el viejo continente
apenas tienen seguimiento
y se las ven y se las
desean para que sus
álbumes tengan
distribución.
Esto es lo que pasa
con “Them Vs.
You Vs. Me”, la
cuarta entrega del quinteto
de Ontario (Canadá),
que más de un
año después
y cuando han sobrepasado
la cifra de los quinientos
mil discos vendidos
en Estados Unidos resulta
que aparece por Europa.
No me extraña
que así tarden,
de media, entre tres
y cuatro años
con cada trabajo porque
tienen que hacer dos
promociones. En fin,
cosas de las discográficas.
Independientemente
de que “Paralyzer”
sea un homenaje excesivamente
descarado a “Trampled
Under Foot” (lo
grave es que la cogieron
de single, fue un hit
y nadie dijo nada),
el que aquí llamamos
“gen canadiense”
vuelve a resurgir, esta
vez en forma de rock
alternativo a la par
que comercial. No, tranquilos,
no me he “borrado
de heavy” ni nada
de eso, simplemente
he de decir que para
ser un estilo que no
es de mis preferidos,
he disfrutado bastante
escuchando este disco.
Contrariamente a lo
habitual, dista mucho
de ser un pastiche o
de disfrazar de modernidad
un ignominioso (para
ellos) pasado hard roquero
(llámese Nickelback).
Aquí, lo que
ves es lo que hay.
Las composiciones están
muy cuidadas y son originales,
salvo excepciones. Es
una gozada escuchar
un tema como “So
so suicide”, con
un sonido de guitarra
peculiar, lleno de solos,
percusión y un
estribillo medio psicodélico
pero que funciona hasta
conseguir engancharte.
Dentro de la línea
relativamente cañera
también podríamos
destacar “Falling
on”, con un riff
muy marcado y estrofas
que juguetean con el
funk, o “Easy
life”, con varios
ambientes y siempre
sobresaliente. Los medios
tiempos también
me gustan muchísimo.
Impresionante ese “Lost
my way”, donde
el vocalista Scott Anderson
realice una gran labor,
sin olvidarnos de “Gather
& give” con
un aire reggae de fondo
sobre una estructura
rock.
Las baladas son más
irregulares y contrasta
lo que me aburren “I´ll
keep your memory vague”
o “Window song”
con lo que brillante
que es “Change
the world”, acústica,
melancólica y
emotiva. Desde luego,
si yo siguiera la estela
del modern rock, de
Nickleback, Staind u
otras cosas aún
peores tipo Maroon 5,
intentaría acercarme
a “Them Vs You
Vs Me”. Un solo
tema de Finger Eleven
se come con patatas
discografías
completas de varios
de los antes mencionados
(menos Nickelback, para
más señas).
Dentro de las propuestas
con guitarras que se
pueden escuchar en radio
fórmulas o cadenas
de televisión
musicales venidas a
menos, de lo más
decente que puedes echarte
al zurrón.