Dentro de este inolvidable
2007 que estamos viviendo
en el AOR y el hard
rock, faltaba por
aparecer el talento
de Tommy Denander.
Dicho y hecho. Aquí
surge nuestro amigo
acompañando
al gran Fergie Frederiksen,
ex vocalista de Toto
y que prestó
su voz a Tommy en
algunas canciones
de Radioactive. Denander
ha decidido, con buen
criterio, no tener
tanto protagonismo
en esta ocasión
ya que si había
algo que se le podía
achacar en anteriores
proyectos eran las
producciones. Aquí
también está
detrás de los
controles, junto a
Fergie, pero ha dejado
las mezclas al omnipresente
Dennis Ward y el acierto
ha sido pleno. Esto
suena como dios manda,
además, muy
moderno.
Si bien hemos comenzado
hablando de Denander
hay que decir que
la estrella indiscutible
de “Baptism
by fire” es
Frederiksen. Vaya
interpretaciones que
se marca el veterano
vocalista de Michigan,
comenzando por “Let
him go” cuyo
melodía te
atrapa al segundo.
Este trabajo presenta
algunas características
que lo hacen peculiar.
No tiene ninguna balada
como tal, cosa que
en un disco que es,
básicamente,
AOR, choca muchísimo.
Otro aspecto que puede
echar para atrás
a los fans de lo tradicional
(que en este estilo,
son mayoría)
es la utilización
aquí y allá
de programación
y loops. No es excesiva
ni cargante pero se
nota. Esto les permite
adentrarse en algún
tema más poppie
como “Dead end”
o “Keep a light
on” pero no
debería ser
algo preocupante para
los inmovilistas porque
la esencia está
ahí e, incluso,
se atreven a “homenajear”
los tiempos de Fergie
en Toto con canciones
como “Written
in stone” o
la final “Left
with nothing”.
Para completar el
círculo virtuoso
tenemos unas cuantas
colaboraciones conocias
como la de Michael
Thompson a la guitarra,
Steve Porcaro que
aporta un gran solo
de Hammond en “Can´t
get enough”
o la inestimable presencia
a los coros de Thomas
Vikstrom, nuevo vocalista
de Therion y ex de
Candlemass o, dentro
de lo melódico,
Talk Of The Town.
No consideraría
a “Baptism by
fire” un álbum
rupturista pero sí
arriesgado dentro
de un género
tan poco dado a las
novedades. Sin embargo,
allí donde,
por ejemplo, a Night
Ranger se les ha ido
completamente la mano,
a Frederiksen y Denander
no. Ellos han utilizado
los recursos actuales
y las nuevas tendencias
en beneficio de un
producto de rock melódico
de primera calidad.
Un magnífico
y recomendable álbum.