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HELL WITHIN
“Shadows Of Vanity” (Lifeforce)

Tendencia, esa palabra que marca el devenir de algo. Cada vez que escucho hablar de la “nueva tendencia” o que una cosa “está de moda” me pongo en guardia. No soy para nada inmovilista pero el querer que nos impongan una forma de vestir, un tipo de cine o la música me produce náuseas. El rollo éste del metalcore ya huele por saturación excesiva. Todo se ha querido meter en este subgénero, lo bueno, lo malo y lo peor. Tan pueriles me resultan aquellos que dicen que este estilo es la reencarnación del mal como los que piensan en él como el maná caído del cielo.

Hecha esta introducción, hablemos de Hell Within, una formación de Massachussets (¡qué raro!) cuyo “Shadows of vanity” es su segunda obra, sin contar un par de Ep´s pretéritos. Inicialmente, reseñar el cambio que han dado respecto a su debut, “Asylum of human predator”. No sólo tienen otro cantante sino que su sonido dista de los parámetros que anteriormente marcaban. Como ha sucedido en otros contemporáneos (llámese Trivium), Hell Within parecen haber descubierto el thrash metal de la Bay Area porque lo que aquí nos encontramos es, por momentos, una versión actualizada y empeorada de aquellos míticos nombres: Testament, Exodus, primeros Metallica…

Es gracioso porque diseccionando la “oferta metalcore” del quinteto de Lowell, diría que el 90% es metal y el 10% tiene algo de core. La voz de Brian Roy es Chuck Billy (Testament) total en muchos instantes. Para colmo, cuando se intentan alejar de San Francisco cruzan el charco hasta Gotemburgo y nos embriagan a guitarrazos y punteos de death melódico. A falta de originalidad, ¿qué les queda para destacar? Ser unos excelsos compositores, algo que tampoco ocurre.

No obstante, mi impresión general no es tan mala como puedan dar entender los párrafos precedentes. El disco tiene buenos cortes como la agresiva “Between the dead and the deceived”, casi death metal, “Merciless”, con un juego de voces y melodía notable, y la postrer “A silent prayer for the haunted” con un excelente principio thrasher a base de batería y guitarra. En definitiva “Shadows of vanity” es un álbum correcto pero que cae en los errores de muchos de los grupos que intentan despuntar en eso que tan mal denominamos metalcore.

http://www.hellwithin.com