Estar en una década
dentro del metal en
España es complicado;
si tu actividad se
ha concentrado en
una zona geográfica
del país, la
cosa ya adquiera tintes
heroicos. Los vascos
Idi Bihotz han querido
celebrar esta efeméride
grabando un directo
muy especial. No se
trata de un concierto
cualquiera sino de
una conmemoración
para la cual han llamado
a bastantes colegas,
no sólo de
la parte de Euskadi
sino de toda la península.
Siempre me han gustado
este tipo de actuaciones
pero más para
vivirlas que para
escucharlas luego
en casa. La razón
es que estar allí
en la sala es muy
emotivo porque ves
pasar a un montón
de invitados que desinteresadamente
aportan su granito
de arena y homenajean
al grupo en cuestión,
pero al oírlo
en tu casa te suena
raro, en este caso,
que la voz de Mikel
no domine por completo
el tema.
Sin embargo, en este
directo de Idi Bihotz
este aspecto se compensa,
e incluso se olvida,
con lo chocante que
es comprobar cómo
se las gastan en euskera
gente como Carlos
Escobedo de Savia,
Molly de Hamlet o
el ínclito
Lujurioso Óscar
Sancho. Además,
aparecen otro puñado
de artistas más
afines con el idioma,
sea Aitor de Su Ta
Gar o Brigi de Koma,
entre otros. En total,
trece canciones en
vivo, más una
intro, repasando cada
uno de los cinco trabajos
de estudio del cuarteto
bilbaíno. Cada
uno, si conoce la
trayectoria de la
banda, tendrá
sus preferidas. La
mía, sin duda,
es “Tiberio”,
en la que Óscar
le da bríos
renovados. También
excelente la interpretación
de “Odota sutan”
o “Amalur”,
obviamente sin desmerecer
al resto. A pesar
de que podríamos
catalogarse como power
metal, la influencia
del norte es muy grande
para darles una mayor
contundencia y el
euskera marca para
que parezcan más
potentes. Esto, para
mí, redunda
en el resultado final
porque a mí
no es que me apasione
en estilo y he de
reconocer que Idi
Bihotz me enganchan.
Este álbum,
además, de
su parte de directo,
viene con dos temas
nuevos de estudio.
Una semibalada llamada
“Zure kemena”
y “Zazpi ate”,
un tema donde participan
Manuel Martínez
de Medina Azahara
y su hijo Mart de
Estirpe. La verdad
es que me he quedado
perplejo oyendo al
veterano roquero cordobés
utilizar su estilo
andalusí en
un corte cantado en
vasco. A mí
no me gusta nada pero,
desde luego, original
sí que es.
Una vuelta de tuerca
más y un experimento
para Idi Bihotz. Por
cierto, la última
frase del directo
sobraba; esto es un
disco, no un mitin
político.