Recuerdo comentar
del debut de esta
banda madrileña
que hacían
de la sencillez virtud.
Creo que “Quintaesencia”,
aquella primera obra
de Leyenda, gana con
el paso del tiempo,
me parece un notable
trabajo fruto de una
década de “preparación”.
Con “A medianoche”
el planteamiento es
distinto. Ahora se
trata de confirmar
todas esas bondades
descubiertas. Honestamente,
creo que Leyenda se
quedan a medio camino.
Que no se me malinterprete,
el cuarteto ha confeccionado
un disco interesante,
bueno, pero no me
he conseguido enganchar
a él aun teniendo
factores potenciales
de atracción.
En primer lugar, me
parece que la producción
es muy buena, sobre
todo es adecuada para
lo que Leyenda proponen.
Me gusta que no intenten
asemejarse a nadie.
Sacrifican velocidad
por estructuras más
rítmicas y
desarrollos que podrían
dirigirse en un futuro
(no lo sé,
pero lo intuyo) hacia
terrenos más
épicos. Aún
no han llegado a ese
punto pero creo que
se encuentran en un
momento crucial para
descifrar dicha disyuntiva.
¿Cuál
es, para mí,
el principal problema
de “A medianoche”?
Que no hay ningún
tema que me vuele
la cabeza. Las diez
canciones discurren
de forma agradable
por mis oídos
pero no llego a levantarme
de la silla y menear
la cabeza. A veces
pienso que falta un
estribillo de esos
que se te queda en
el cerebro una semana.
Y eso que el inicio
con “Desierto
de hielo” apunta
maneras, mezcla de
base heavy en la música,
no muy rápida,
y un vocalista que
me recuerda un poco
en sus registros a
Rones de Tako. Otro
aspecto a resaltar
es el brillante despliegue
de guitarras por cortesía
de Ferdis que recientemente
abandonó la
formación.
Esperemos que el jovencísimo
Luis nos haga olvidar
rápido esta
ausencia. Esa excelente
labor se plasma en
canciones “Besos
de serpiente”
o “Sonríes
a medianoche”
que, sin embargo,
no logran despegar
como “Desierto
de hielo”. Sí
que lo hace la notable
“Prisionero
del tiempo”
pero no altera en
exceso la línea
estilística
establecida. Así
podríamos seguir
hablando de las interesantes
estrofas de “Sueños
de libertad”,
la rapidez controlada
de “En tu ausencia”
o el final de violines
en “Outro”.
Considero que Leyenda
siguen estando ahí,
por encima de un importante
sector de la escena,
pero mentiría
si dijera que esperaba
algo más porque
creo que pueden ofrecernos
ese plus al que otros
no llegaran. Sigo
confiando en ellos
aunque piense que
“A medianoche”
es solo un buen disco.
Claro que según
como se mire, eso
puede significar mucho.