Cuando te topas con
la hoja promocional
de turno que te dice
“número
1 en su país”
y demás historias
cuando no tienes ni
idea de quién
es la banda en cuestión,
me echo a temblar. Maeder
es un cuarteto australiano
comandado por los hermanos
Maeder, Nic y Sebastian,
que han tenido una irrupción
espectacular en nuestras
antípodas con
tan solo un EP y un
single. Estamos, entonces,
ante su debut homónimo.
Con estas coordenadas
no podemos sino imaginarnos
por qué derroteros
transcurrirá
su música. Si
te hablan de rock o
hard rock, es inevitable
pensar que las influencias
AC/DC estarán
ahí viniendo
de donde vienen. Blanco
y en botella.
Maeder tienen guitarras
que con otra producción
encajarían perfectamente
en las estructuras de
los hermanos Young pero
al destapar el envoltorio
tenemos más cosas.
Ese sonido, digamos,
clásico se mezcla
en multitud de ocasiones
con el modern rock porque
estos aussies se orientan
a las tendencias actuales
y así podríamos
pensar en formaciones
de renombre como sus
compatriotas Jet o los
Foo Fighters de Dave
Grohl cuando a estos
no les da por el pseudopunk.
Mmm… ¿no
falta algo? Sí,
la originalidad, que
brilla por su ausencia.
En cualquier caso, no
creo que se trate de
un problema fundamental
pero sí que les
impide, en mi opinión,
despuntar.
Quizá porque
ese es el estilo que
me gusta, prefiero mucho
antes los cortes más
potentes y tradicionales
que las canciones que
más podrían
atraer a un adolescente
del siglo XXI. Curiosamente,
su single y tema estrella,
“Another thing
comin´”,
entraría dentro
del primer segmento
de composiciones. Riff
poderoso y canción
pegadiza, mezcla que
no falla. Sin ser tan
cañero ni brillante,
ese tipo de canciones
me recuerdan un poco
a los temas suaves del
“Into the now”
de Tesla, salvando las
distancias, obviamente.
“Business in me”
encajaría en
lo que acabamos de describir.
En el lado más
moderno, medios tiempos
sin demasiada sustancia
que enfrían los
puntos calientes del
disco. Escuchado “Future
story” o “No
grass is greener than
your own” te quedas
un poco impávido,
sin reacción,
son de esas canciones
que ni tan van ni te
vienen. Piensas que
no son malas pero permaneces
indiferente. Ignoro
si en directo lograrán
trasmitir algo más
pero en estudio influyen
mucho para que este
debut de Maeder no acabe
de convencerme. ¿Ratos
buenos? Alguno. ¿Aburrimiento?
Bastante. ¿Opinión?
Correcto, sin más.