Desde Rumanía
nos llegan muchas cosas
pero no demasiados grupos
de metal. Sobre todo,
los inquietantes Negura
Bunget pusieron al país
de Gica Hagi en la órbita
del género, en
particular del black
metal más experimental
y moderno. Ahora les
llega el turno a Magica,
formación de
la que no tenía
conocimiento hasta ahora
pero que cuenta con
dos discos previos y
un directo en formato
vídeo grabado
en París. Parece
ser que en Francia y
Sudamérica, además
de su país natal,
han obtenido reconocimiento
pero es que a mí
ni me sonaban, pero
claro, llamándose
así, difícilmente
te fijarías en
ellos.
Indagando un poco en
su pasado, tres de sus
miembros provienen de
un grupo llamado Interitus
Dei, más emparentado
con el doom gothic.
Pues bien, por lo escuchado
de ambos prefiero ochenta
veces más a Interitus
Dei, que tampoco es
que sean la bomba, que
a estos Magica. Son
el colmo de lo típico,
además de que
compositivamente presentan
múltiples carencias.
Desde luego, ¡qué
daño indirecto
han hecho Nightwish!
La mezcla de euro power
metal con sinfonismo
gótico es una
lacra que no parece
erradicarse nunca. Si
esto hubiera sido editado
a principios de siglo
todavía le vería
alguna validez pero
me resulta tan atávico
que no puedo con ellos.
¡Qué
destacar! Cosas curiosas.
La producción
es mucho más
cruda de lo que uno
puede esperar en estos
combos tan pomposos.
Supongo que el tiempo
en estudio y los medios
con los que habrá
contado el sexteto de
Constanza no serán
los más adecuados.
También huelga
decir o reseñar
que la amiga Ana Mladinovici
canta bien, como muchas
otras compañeras
de estilo. Además,
el registro me resulta
agradable, un poco en
los tonos de Floor Jansen
a pesar de que Magica
y Alter Forever poco
se parecen. Por último
entre lo salvable el
tema “Shallow
grave”, cuyas
melodías son
notables.
¿El resto? Poco
que rascar. Propuesta
escuchada hasta la saciedad
correctamente ejecutada
(algún solo de
Bogdan Costea y Emilian
Burcea está bien),
sucedáneo de
Stratovarius y Nightwish,
con un resultado final
que se olvida a los
cinco minutos de quitar
el disco. “Hereafter”
tendrá sus seguidores
pero tienes que ser
fanático furibundo
de este género
como para soportar la
enésima banda
similar. Tan rompedores
como son Negura Bunget,
estos son predecibles,
sosos y vacíos.
¡Si es que hasta
la portada es típica
a más no poder!
Un desastre total y
absoluto.