Menos de un año
han tardado Manticora
en elaborar la segunda
parte de su proyecto
“The black circus”,
la obra inspirada en
escritos de H.P. Lovecraft
si bien el concepto
concreto es propio de
los daneses. Reconozco
que mi único
contacto previo con
el quinteto se remonta
a la gira con Angra
que pasó por
la península
hará un par de
años. Entonces,
no me causaron una grata
impresión pero
es justo decir que las
condiciones escénicas
y de sonido no eran
las mejores. No obstante,
esperaba poco o nada
de este disco ya que
mi distanciamiento del
europower metal es de
sobra conocido, salvo
honrosas excepciones.
Claro que muchas veces
me ha ocurrido el tener
una nula expectativa
y luego toparme con
excepcionales trabajos.
No es el caso pero desde
luego no me ha supuesto
ninguna tortura escuchar
“The black circus
2”.
Tras una intro un tanto
anodina e insustancial,
“Beauty will fade”
es una sucesión
coherente de riffs bastante
atípicos y cañeros
para una banda de europower.
El tema es interesante
porque gracias a estas
guitarras nos adentra
en desarrollos bien
estructurados si bien
el estribillo no hace
justicia. Este aspecto
se arregla en “Gypsies
dance part 2”,
con un inicio lento
y épico con Lars
F. Larsen que parece
que está dando
un discurso en vez de
cantar. Un cambio de
ritmo hace que pasemos
a un corte excelente
con muy buen trabajo
coral. Para abanderar
este comienzo sorprendente
en lo que a calidad
se refiere, la instrumental
“Haita di lupi”
corona este rato de
lucimiento.
De aquí en adelante,
el álbum decae
porque se empecinan
en recordarnos cuánto
aman a Blind Guardian,
sobre todo el mencionado
Lars. Si hasta en uno
de los interludios (Intuneric
VII) parece que estamos
asistiendo a la enésima
reinvención de
“The bard song”.
Para darle más
“credibilidad”
a las canciones, le
añaden toques
progresivos o sincopados
(debido a lo heavy de
su propuesta a lo Symphony
X) intentando querer
alejarse de su sonido
original. A mí
esto no me resulta traumático
pero supongo que a sus
seguidores les provocará
rechazo. Únicamente
con “Of madness
in its purity”
parece que volvemos
a la senda de la inspiración
porque es una tema agradable
para clausurar este
“Disclosure”.
Por la información
que he recabado sus
fans prefieren la primera
parte de “The
black circus”.
Tendré que escucharla
porque, dentro de lo
poco que me podían
ofrecer, Manticora me
han entretenido bastante
durante la primera mitad
del disco.