Siendo un grupo bastante
prolífico y con
una década de
existencia, no había
tenido ocasión
de acercarme a la propuesta
de Samsas Traum hasta
ahora. La banda gira
en torno a la figura
de Alexander Kaschte,
un alemán que
actualmente vive en
Viena. Para alguien
que no sea germano parlante
el principal escollo
puede ser el idioma
porque cantan en la
lengua de Goethe. No
obstante, creo que para
lo que ofrecen Samsas
Traum es el adecuado.
El alemán quizá
no case muy bien con
estilos más “festivos”
como el heavy metal
tradicional o el hard
rock pero, sin embargo,
en géneros que
tengan ciertos componentes
fríos y/o dramáticos
puede ser un buen vehículo
de expresión.
Black, gótico
o industrial son los
que más se asemejan
a esta aproximación
y “Heiliges herz”
discurre un poco entre
todos ellos, sin decantarse
por ninguno.
En una primera escucha
este álbum desconcierta.
Si coges la base musical
es bastante cercena
a los Cradle Of Filth
del “Midian”
o, incluso, en sus pasajes
más sinfónicos
como “Im auge
des sturms” recuerdan
vagamente a Dimmu Borgir
del “Spiritual
black dimensions”.
Sin embargo, hay dos
elementos diferenciales
con respecto a estas
bandas. El primero de
ellos es la voz. Más
del 50% del disco posee
registros normales,
en este caso tirando
a góticos y con
toques marciales, eso
sí, sin llegar,
respectivamente a la
brillantez de Lacrimosa
(¡ya le gustaría!)
o Rammstein. Las voces
más rasgadas
tampoco se podrían
catalogar totalmente
black, al menos en el
concepto puro del término,
ni tan siquiera en lo
que pueden ser Dani
Filth o Sagrath. Aún
así, no queda
mal la conjunción
de tonos dentro del
contexto general de
“Heiliges herz”.
Un segundo aspecto
que aleja radicalmente
a Samsas Traum de los
mencionados es la producción
que, en este caso, sí
que esta definitivamente
orientada hacia sonidos
más accesibles
y comerciales, sean
góticos o industriales.
La batería, por
ejemplo, parece secuenciada
aunque, teóricamente,
tienen un baterista
en la banda y las guitarras,
siendo potentes, resultan
excesivamente limpias.
Con todo, no os llevéis
a engaño porque
será mucho más
sencillo que este trabajo
guste a un seguidor
del gothic metal que
tolere a Cradle Of Filth
que a alguien que prefiera
melodías más
tranquilas y armoniosas.
A mí no me ha
disgustado teniendo
en cuenta lo que me
esperaba. La escucha
se me hace amena porque
cortes cañeros
como “Das zeitalter
der bäume”
se alternan con otros
más melancólicos
con voces femeninas
tipo el tema título.
Lo que ya no me hace
tanta gracia son los
remixes del segundo
cd, cortesía
de gente como Peter
Tägtgren (Hypocrisy,
Pain), Wumpscut, In
Strict Confidence,…
Por ahí ya no
paso. Un álbum
correcto y, si bien
no original, sí
que se puede catalogar
de distinto.