Como si viviéramos
una regresión
temporal, Silverio Solórzano,
carismático vocalista
de Silver Fist, ha vuelto
a intentar la aventura
del inglés como
hace dos décadas
hiciera en el “Mutant
hunter” de Muro.
“Tears of blood”
no es ni más
ni menos que la versión
del sobresaliente “Lágrimas
de sangre” en
la lengua de Shakespeare.
Sin duda, espoleados
por las apariciones
del quinteto madrileño
en diferentes festivales
europeos (Keep It True,
Headbangers Open Air)
se han decidido a doblar
la edición de
su segundo trabajo,
más que con un
afán de incrementar
las ventas, para dar
a conocer el producto
fuera de nuestras fronteras
a un público
que quizá no
tolere demasiado el
castellano. Desde luego,
la propuesta es interesante
e inteligente pero es
un arma de doble filo.
¿Por qué?
Lo explicamos a continuación.
Filo negativo: Las
canciones de “Tears
of blood” están
escritas originariamente
para ser cantadas en
español. La adaptación
ha sido correcta si
bien se aprecian ciertos
pasajes metidos con
calzador, en especial
en la balada “I
still relieve in you”,
cuyas estrofas me chirrían.
Por otro lado, la pronunciación
de Silver. El veterano
vocalista no ha practicado
en exceso el inglés
en estas dos décadas
porque creo que en el
examen de conversación
no llegaría al
mínimo exigible
haciendo que muchas
veces estés esperando
a que empiece a decir
“El vuelo de Fénix”
en vez de “Flight
of the Phoenix”
y cosas así.
Ha mejorado con relación
al “Mutant hunter”
pero no lo suficiente.
Filo positivo: Como
estamos hablando de
un magnífico
disco, la escucha de
“Tears of blood”
delata que el material
es bueno y, para un
neófito en el
grupo, puede picarle
el gusanillo para profundizar
en “Lágrimas
de sangre” o “Ave
fénix”
donde el potencial de
Silver Fist se muestra
en su máxima
expresión. Por
lo tanto, se podría
catalogar de un caso
de “el fin justifica
los medios” porque
musicalmente no se ha
alterado ni una nota.
Terminar comentando
que, al igual que en
la versión española,
incluyen la revisión
del “Balls to
the walls” de
Accept con la participación
de los componentes de
Dimmu Borgir que se
encontraban en los Fredman
estudios de Gotemburgo
cuando Silver Fist se
presentaron a mezclar
el álbum. Como
enseñanza, si
yo fuera ellos y buscara
expandir mercados, diferenciaría
mi proceso compositivo
y escribiría
temas para ser cantados
en castellano y otros
en inglés. Si
esto lo toman como experimento
y prefieren seguir como
hasta ahora, perfecto,
seguiremos disfrutando
de las poderosas canciones
de una de las tres mejores
bandas de metal patrio.