| Juntar
a dos monstruos de la
talla de Joe Lynn Turner
y Jim Peterik (ex Survivor,
Pride Of Lions) es una
arma de doble filo. De
ahí puede salir
cualquier cosa, en principio
buena, pero como no esté
a la altura las críticas
serán manifiestas.
El caso es que se puede
decir que Sunstorm es
un proyecto que se retoma
veinte años después
porque la mayoría
de estas canciones iban
a ser utilizadas en el
álbum que debía
suceder a “Rescue
you”, el debut de
Joe Lynn. Para variar,
Serafino Perugino, el
capo de Frontiers, ha
dado un nuevo impulso
al dúo y les ha
rodeado de algunos de
sus “favoritos”,
Dennis Ward de Pink Cream
69 a la producción,
Uwe Reitenauer como guitarra
solista, Chris Schmidt
a la batería y
Jochen Veyer a los teclados,
vamos, bastante parecido
al combo que grabó
Place Vendome con Michael
Kiske.
Este
disco cuenta con once
canciones que navegan
entre el hard y el AOR
aunque con una línea
estilística más
clásica en Peterik
de sus días de
Survivor más que,
pongamos el caso, cabalgadas
propias del arco iris
de la época Turner.
Una vez ubicados, apuntar
que Sunstorm es de esos
proyectos que merece la
pena y que cualquier amante
de los mencionados protagonistas
no debe menospreciar.
“Keep tonight”
es un inicio simplemente
correcto que no parece
anticipar la calidad que
se nos avecina en cortes
como “Fame and fortune”,
completamente ochentera
y recordando a los Bon
Jovi de mediados de aquella
década, “Heart
over mind”, la típica
balada con comienzo de
piano para el que el cantante
se luzca, o la espectacular
“This is my Heart”
en la que la melodía
de guitarra y la voz de
Turner siguen la misma
pauta y se salen en su
ejecución.
Un par
de temas no tan brillantes
en el centro de la obra
para continuar con la
hard roquera “Fist
full of heat” que
años atrás
hizo el malogrado Van
Stephenson aunque la versión
cantada por Joe también
es muy buena. El hecho
de que los músicos
sean alemanes concede
a Sunstorm un cierto carácter
multinacional ya que,
por ejemplo, Love´s
gone wrong”, aun
conservando el estilo
Peterik, bien podría
haber sido firmado por
cualquier conjunto centroeuropeo
de hard. El final llega
con la intensa y emotiva
“Night moves”,
la típica pero
no por ello desdeñable
“Danger of love”
y el cierra de filas en
“Making up for the
last time”.
Apostaría
un brazo a que el equipo
Peterik – Turner
no se vuelve a repetir
pero, como diría
el otro, “que nos
quiten lo bailao”
porque, al menos, unas
cintas que cogían
polvo en el cajón
han visto la luz para
satisfacer las ansias
de, por fin y después
de bastante años,
un material de Joe Lynn
Turner que sobresale porque
ni sus discos en solitario
ni, si me apuráis,
el Hughes Turner Project
(donde el tío Glenn
se lo comía con
patatas) hacían
justicia a este inmenso
vocalista. No lo dudéis,
gran álbum.
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