| Esta
banda asturiana irrumpe
en el panorama nacional
de la escisión
de los Northwind, grupo
que personalmente no me
gustaba nada y tuve la
desgracia de ver en el,
parece ser difunto, Rock
Machina de 2002. Los prejuicios
iniciales que surgen ante
conocimientos previos
de este tipo se disipan
rápidamente al
escuchar este competente
álbum.
Vendaval
no han inventado la pólvora
ni se alejan demasiado
de la tónica general
por la que se mueve el
metal patrio pero, al
menos, se nota un afán
por buscar elementos algo
diferentes y ofrecer alternativas,
lo cual es de agradecer.
No me muero por ellas,
pero composiciones como
“Itaca”, “Guerra
civil” y, sobre
todo, la magnífica
“El puente del ahorcado”
dan lustre a esta edición.
Cierto es que según
avanza el disco me voy
aburriendo cada vez más
y al final acabo pelín
harto, mas esto es un
mal endémico personal
con la mayoría
de grupos de aquí.
En particular
me gustaría destacar
el lustre que alcanza
la voz de Txema Trinidad.
Si la impresión
que tenía de su
trabajo en Northwind era
deficiente con Vendaval
las tornas cambian cumpliendo
con soltura su cometido
sin necesidad de recurrir
a falsetes cutres como
hacen muchos otros. En
definitiva, no cambiarán
la historia pero si eres
de los que aman el heavy
metal nacional te recomendaría
que escucharas a Vendaval.
A pesar de no entrar entre
mis preferencias son mil
veces mejores que otros
que se llevan los honores.
www.vendaval.net |