| Hay
multitud de bandas que
nos pasan desapercibidas
cuando poseen una calidad
fuera de lo común.
Esto es algo lógico
teniendo en cuenta la
ingente cantidad de ediciones
que inundan el mercado
mensualmente en busca
de “su minuto de
gloria”. Las discográficas
no pueden apostar por
todo lo que sacan por
obvios motivos. No son
multinacionales y deben
esperar a que suene la
flauta (Ej: Hammerfall).
Uno de
los conjuntos que en nuestras
tierras pasó sin
pena ni gloria son los
australianos Virgin Black,
cuyo debut “Sombre
romantic” fue loado
por la práctica
totalidad de la prensa
centroeuropea pero que
aquí no tuvo la
más mínima
repercusión a pesar
de tratarse de una obra
notable. Rock gótico,
melancólico y oscuro,
con fuertes ramalazos
metaleros y con una interpretación
vocal inusual ya que Rowan
London es un cantante
que diversifica mucho
sus registros, desde el
clásico tono profundo
a retazos de carácter
operístico.
Si su
primera entrega era destacable,
su sucesora, “Elegant...
and dying”, debería
ubicarles en fuerza emergente
de la escena. Este es
de los típicos
álbumes que merece
la pena comprar por todo.
Nueve sensacionales composiciones
(que se extiende a lo
largo de 75 nada aburridos
minutos) en las que puedes
disfrutar de una impresionante
amalgama de atmósferas
lúgubres. Virgin
Black no es un grupo orientado
a los teclados, a la guitarra
o a la base rítmica,
sino al conjunto. Sería
imposible entender el
disco sin la correcta
combinación de
instrumentos presidida
por la peculiar voz de
Rowan. Personalmente,
considero que tienen cierto
parecido a Lacrimosa en
el fondo que no en la
forma ya que los suizo
– germanos son más,
digamos, “accesibles”.
Aún así,
y junto con “Echo”
de los antes mencionados,
lo mejor del año
en este género.
www.massacre-records.com
|