Veamos. Cojo a Magnus
Rosen, ex bajista de
Hammerfall y digo: “Coño,
no es mal instrumentista,
aunque un poco posturitas”.
Sigamos, Nils K. Rue:
“A pesar de que
en el último
de Eidolon no me encaja
y de ser el típico
cantante que amas u
odias, su labor en Pagan´s
Mind es la leche”.
De Andy LaRocque solo
puede decir: “Genio”.
Del resto del grupo
no tengo referencias
pero con estos tipos
me vale para pensar,
en teoría, que
este nuevo proyecto
puede merecer la pena.
El rollo futurista siempre
es un arma de doble
filo pero les podemos
dar, por su bagaje pasado
y presente, el beneficio
de la duda. “A
ver qué tal está
este “New universal
order”, es mi
último pensamiento
antes de encender el
walkman.
La respuesta es: “¡Por
dios, María y
José! Menudo
truñaco que se
han marcado”.
Puedo utilizar frases
más políticamente
correcta pero la sensación
será la misma.
Entiendo que estemos
ante un álbum
completamente encarado
hacia la ciencia ficción,
tanto en temática
como en ejecución,
por lo que demande un
conjunto de sonoridades
que rocen los industriales
por la utilización
de un montón
de loops, samplers,
etc., pero es que el
resultado final es del
todo infumable, la producción
perdida o, quizá,
adelantado a su tiempo
y los míseros
mortales no podemos
alcanzar a comprender
su magnitud. Es que
ni tan siquiera Andy,
que es el puto amo con
la guitarra, destaca.
Su labor es plana, tanto
en los riffs como en
los solos.
Las dos primeras canciones,
“Cyberchrist”
y “Man machine”,
son el reflejo de lo
que nos vamos a encontrar
en las siete composiciones
restantes. Ritmos marciales,
pesados, de claro componente
industrial y eso que
no son de las peores.
El momento menos horripilante
es “Charge to
war” que, al menos,
tiene algo de sentido,
pero a partir de ahí
es un despropósito
tras otro. “Stand
up” es que suena
hasta mal, además
de lenta y aburrida.
“A cryptic message”
parece querer introducir
una guitarra interesante
pero rápidamente
queda ahogado en un
submundo de ruidos,
cosa que también
ocurre en “Crooked
cross” donde las
voces sintetizadas me
enferman. “Lunar
voyage” es un
corte progresivo futurista
que, por lo menos, no
me irrita y “Argonaut”
lo más cañero
y plausible (muy buenos
agudos de Nils) de un
álbum insoportable
que se cierra con “New
Eden” con coros
en plan Rammstein mezclados
con otros más
normales y accesibles
para “completar
la jugada”.
No quiero pasarme pero
X-World/5 han sacado
un disco muy por debajo
de las expectativas
que tenía de
una pléyade de
músicos con bastante
repercusión en
el heavy metal. No quiero
decir que su propuesta
debería haber
sido distinta para que
me atrajera, todo lo
contrario, con estos
mimbres y en este rollo
sci-fi le podrían
haber sacado muchísimo
más jugo. Me
parece que “”New
universal order”
está hecho para
mayor gloria de sus
protagonistas. El problema
es que, probablemente,
el resto del mundo no
les comprendamos.