|
SINOPSIS
A lo largo
de la película aparecen
conocidas personalidades históricas:
Abraham Lincoln, Harriet Tubman,
Chuck Berry, Adolf Hitler, Richard
Nixon, John F. Kennedy y muchos
más. Todos ellos, arrojados
a un mundo que podría
haber existido.
No tardamos
en conocer los hechos históricos
que llevaron a la fundación
de la nueva nación. La
Constitución de la Confederación,
basada en la Constitución
de Estados Unidos, contiene
una diferencia fundamental:
la esclavitud es legal.
LA
HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...
En formato
de falso documental (por supuesto,
británico) se nos va
mostrando de manera cronológica
los hechos que nos llevan desde
la victoria del Sur en la Guerra
de Secesión americana
hasta un hilarante y no tan
lejano presente de hoy día.
Pues aunque actualmente los
representantes de la ideología
más conservadora están
residiendo en la Casa Blanca,
este “documental”
fuerza los extremos de la imaginación
de una realidad dominada por
un principio tan execrable como
la superioridad racial.
Lo que más
debe hacer pensar este film
es que ciertas ideas que se
nos presentan fueron pilares
de una ideología real
como los planes del sur de construir
un “Imperio Tropical”
expandiéndose, invadiendo
México, hacia Sudamérica.
También se nos muestran
en manera de cortes publicitarios
una serie de productos que realmente
existieron en los Estados Unidos
como “Dusty Brothers”,
un producto que servía
para la limpieza del hogar cuyo
anuncio estaba protagonizado
por dos bebes de esclavos o
una cadena de restaurantes cuya
puerta era la cabeza gigante
de un botones de color. Dentro
de la ficción más
hilarante podemos encontrar
el pacto de no agresión
con los nazis de Hitler y el
apoyo de los Estados Confederados
a su política de segregación
racial.
El aspecto
de documental de ficción
está plenamente conseguido
intercalando entrevistas con
flash-backs de momentos históricos,
todo ello salpicado de impactantes
cortes publicitarios y avances
de noticias. En ocasiones peca
el documental de irrealidad,
pero este corte satírico
es el que lleva la carcajada
al espectador, provocando un
escalofrío si esto se
pudiera estar dando actualmente.
Por otro lado en ciertos momentos
se tiende a hacer un paralelismo
entre el planteamiento ficticio
y el planteamiento real de la
sociedad americana, no estando
demasiado lejos uno del otro.
En resumen
es una buena visión de
un tema que nunca se ha tomado
de manera analítica en
el cine como es la esclavitud
en los Estados Unidos y, lo
que es más importante,
hace pensar.
|