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SIPNOSIS
Laura,
Carlos y su hijo Simón
se trasladan a una antigua casa
que hace años fue un
orfanato. Sueñan con
convertir la casa en una residencia
para niños discapacitados.
Pronto sus planes se verán
truncados cuando el niño
desaparece en extrañas
circunstancias.
LA
HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...
“El orfanato”
es la película anunciada
por la Real Academia del cine
español para que nos
represente en la próxima
edición de los famosos
premios Oscar. No resulta extraño
que tras la proeza de la coproducción
hispano-mexicana “El laberinto
del fauno”, que consiguió
algo tan inaudito como la obtención
de 3 oscars y que supuso un
sorprendente pero merecido impulso
al género fantástico
y al cine latino en general,
la academia española
haya considerado seleccionar
“El orfanato” y
así tratar de relevar
a aquella en un momento glorioso
que vino a determinar el interés
de la industria americana por
las producciones extranjeras
y el respaldo de la crítica
hacia películas de corte
fantástico o de terror.
Ambas películas,
“El laberinto del fauno”
y “El orfanato”,
están producidas por
el mexicano Guillermo del Toro,
que puede alardear de su capacidad
para meterse al público
en el bolsillo y que ha cosechado
una cierta reputación
por su labor como director,
productor y guionista de historias
en las que deja impresa su fascinación
por ese otro mundo concebido
durante la infancia y lleno
de magia y criaturas fantásticas.
Claros ejemplos de ello son
otras películas de su
filmografía como “El
espinazo del diablo”,
“Blade II” o “Hellboy”.
En su decisión
de producir “El orfanato”,
Guillermo del Toro declaró
haberse quedado asombrado por
la estructura inteligente y
elaborada del guión,
hasta el punto de llegar a catalogarlo
como el mejor guión en
español que había
leído jamás. La
base argumental sobre la que
se sustenta “El orfanato”
ha sido creada bajo los patrones
del cine americano, no es corriente
en una película española
y ni mucho menos que haya sido
escrito por un debutante, Sergio
G. Sánchez. Por ello
la película tiene una
proyección internacional
prometedora que podría
desembocar en un éxito
de taquilla internacional sin
precedentes en el cine español.
Desde luego que alicientes no
le faltan para ello y la calidad
del guión es indiscutible.
“El
orfanato” es la primera
película de J.A. Bayona,
un joven realizador que debuta
en el mundo del largometraje
con un pasmoso desparpajo tras
la cámara que pudiera
hacerle parecer hasta insolente.
Demuestra un perfecto dominio
de la técnica narrativa,
sabe crear la atmósfera
y la puesta de escena apropiadas
y consigue hilar la historia
y enganchar así al espectador
con maestría e ingenio.
Sin embargo,
el resultado final de la película
adolece en cierta forma al pretender
emular a otras clásicas
del género. Y es que
“El orfanato” se
convierte en un sutil y ordenado
batiburrillo de multitud de
referencias cinematográficas,
lo cual acaba por restarle originalidad
al conjunto. Entre estas referencias
presumiblemente involuntarias,
hasta al espectador más
despistado le será fácil
descubrir ligeros guiños
a filmes tan consagrados como
“El resplandor”,
de Stanley Kubrick, “Poltergeist”,
de Tobe Hooper o la más
reciente “Los otros”,
de Amenábar, Sin duda
alguna, tanto el guionista de
“El orfanato” como
su director, pertenecen a la
misma generación que
quien escribe y ambos debieron
crecer entusiasmados por un
tipo de cine que en su día
abanderaba el genial Spielberg.
Por esta razón su película
no deja de destilar cierta ternura,
ya no sólo por la historia
y la trama materno-filial de
la misma sino por tratar también
de conectar con aquella parcela
de una infancia que muchos hemos
vivido.
“El
orfanato” es una película
que utiliza un buen puñado
de tópicos del género
de terror. Sin embargo, y a
pesar de ello, la película
sale más que airosa de
un posible fracaso argumental.
La presencia de Guillermo del
Toro en la producción
y la labor de un director de
cine inspirado hacen que “El
orfanato” se convierta
en un filme logrado e imprescindible
para cualquier aficionado al
género.
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