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SINOPSIS
Arkansas, durante
la Gran Depresión. Johnny
Cash, el hijo de un aparcero,
no cesa en su empeño
de ser músico. El mítico
productor Sam Philips del sello
Sun Records verá en él
a un nuevo tipo de cantautor
y lo colocará junto a
los pioneros del rock&roll:
Elvis Presley, Carl Perkins,
Roy Orbison, Jerry Lee Lewis
y Waylon Jennings. Los problemas
de adicción a las drogas
y las tentaciones del estrellato
se cruzarán en su camino.
LA
HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...
“Hello,
I´m Johnny Cash”,
anunciaba este mítico
cantautor estadounidense antes
de comenzar sus conciertos.
Cash empezó su andadura
musical allá por los
años ´50, una época
en la que también despegaba
la mercadotecnia musical, o
lo que es lo mismo, todo eso
que rodea a una simple canción:
promociones, giras extenuantes,
la fama.
Johnny Cash
lo vivió en primera persona
como un neófito y así
los recoge su biografía:
drogas, líos de faldas,
amores imposibles… una
historia que lo tiene todo.
Sin embargo, ese suele ser el
principal problema de la mayoría
de los “biopic”.
Mirando siempre a la taquilla,
los productores se suelen centrar
en los elementos externos a
la música y el resultado
son panfletos sobre la vida
pública de los artistas.
Los dimes y diretes. Hizo esto,
dijo aquello. Es comprensible
que este tipo de películas
triunfen en Estados Unidos.
En ellas se repasa su historia
más reciente y el público
se siente identificado. Un claro
ejemplo es la oscarizada, pero
floja, “Ray” (2004),
que pretendía mostrar
la vida de Ray Charles.
En el extremo
contrario de esa forma de entender
una película sobre un
músico se encuentra “Bird”
(1988). En ella Clint Eastwood
trató de ahondar, de
profundizar en el carácter
del personaje y llegar a entender
las circunstancias que llevaron
a Charlie Parker a componer
e interpretar su música
de esa manera tan personal.
Al fin y al cabo, los músicos
son su sonido, sus canciones.
Por desgracia,
los productores de “En
la cuerda floja (Walk the line)”
prefirieron una biografía
al uso. El resultado es un largometraje
entretenido sin mucho más
que aportar. Una historia de
amor verdadero hasta sus últimas
consecuencias, en la que los
dos actores protagonistas brillan
por encima de cualquier otro
aspecto del film. Extraordinaria
interpretación de Joaquín
Phoenix, que consigue mimetizarse
en el auténtico “Man
in Black”, un personaje
con muchas aristas: amor, muerte,
pecado y fe en Dios son las
claves sobre las que gira su
mundo interior. Y merecido Oscar
para Reese Witherspoon por su
interpretación de June
Carter.
Por lo demás,
“En la cuerda floja (Walk
the line)” es una buena
oportunidad para redescubrir/descubrir
a un músico que va más
allá del country. Quedarán
para siempre su serie “American
Recordings”, donde este
genio se atreve con sorprendentes
y enérgicas versiones
de temas de Soundgarden (Rusty
cage) o Nine Inch Nails (Hurt),
entre otros.
Si finalmente
te decides a verla, acepta un
consejo: elige la versión
original subtitulada. Es la
mejor manera de apreciar las
punzantes letras de Johnny Cash.
Además, ¡como sino
se puede disfrutar de un musical!
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