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La vida es corto y Por amor
al arte
Fuera de concurso,
también hemos podido
ver estas dos secciones: La
vida es corto y Por amor al
arte, en ciertos casos relacionadas
entre sí.
En La vida
es corto, se han mostrado de
manera abundante distintos ejemplos
de cortometrajes realizados
por directores consagrados,
como E. Kusturica, A. Kaurismäki,
M. Scorsese, R. Scott, T. Burton,
J. Jarmush o M. Figgis. En algunos
casos, los cortos son obras
realizadas antes de su consagración
y se muestran a los creadores
en sus inicios (por ejemplo
el lentísimo “Boy
and Bicycle”, de R. Scott),
pero en muchos otros casos son
obras que los directores han
realizado tras ver su carrera
consagrada, por lo que tanto
los medios con los que se realizan,
como la experiencia de los propios
directores hacen que los cortos
no sean comparables a aquellos,
por ejemplo, de la sección
de cortometrajes a concurso,
ya que pertenecen a mundos distintos.
Podemos destacar, por ejemplo
“Alumbramiento”
de V. Erice o “Twelve
Miles to Trona”, de W.
Wenders, aunque en otros casos
las comparaciones no son tan
agradables.
En cuanto a
la sección Por amor al
arte, podemos decir que ha sido
una sección de lo más
variopinta. Los cortos mostrados
en ella tenían tan solo
una característica común:
su temática y por ello
hemos visto cortos de todo tipo,
desde documentales sobre distintos
autores o estilos hasta verdaderas
creaciones artísticas
en sí mismas. Decíamos
antes que esta sección
en ocasiones estuvo relacionada
con la de La vida es corto,
ya que algunos de los cortometrajes
inspirados en obras de arte,
también estaban realizados
por directores consagrados.
Así pudimos ver cortos
de gente como, por ejemplo,
Atom Egoyan.
Cortometrajes
mexicanos.
No podemos
sino aplaudir la propuesta de
la organización de ALCINE34
de incorporar una muestra de
los cortos más representativos
producidos por el Instituto
Mexicano de Cinematografía
(IMCINE) durante 1990 y 2003.
El nivel de
los cortos mostrados ha sido
realmente elevado, en el que
han cabido todo tipo de temáticas
y estilos. “Rogelio”,
de Guillermo Arriaga, concentra
en unos escasos cinco minutos
una delirante historia post-mortem
en la que un muerto se niega
a pasar al otro lado. El galardonado
en diversos festivales “Ponchada”,
de Alejandro Moya, muestra una
realidad tan macabra como cotidiana
en una perdida carretera secundaria.
“En el espejo del cielo”,
de Carlos Salces, muestra una
temática que hemos visto
repetida en otro corto de este
certamen como es el sueño
de un niño de atrapar
el reflejo de un avión
en una charca. Otros ejemplos
representativos son la simpleza
de “La maceta”,
de Javier Padrón, en
el que una señora de
avanzada edad se las ve y se
las desea para poder subir una
enorme maceta a su balcón
o el sobrecogedor realismo rural
de los habitantes de un pequeño
pueblo que son invitados a presenciar
“El Milagro” (Ernesto
Contreras) que no se repetirá
en mil años.
Europa
en cortos VIII. Películas
experimentales
“Europa
en Cortos” es una selección
de cortos diseñada por
la Coordinadora Europea de Festivales
de Cine, que organiza desde
el año 1996 programas
de cortometrajes disponibles
gratuitamente para todos los
festivales miembro. La presente
edición de “Europa
en cortos” comprende 8
obras experimentales realizadas
a lo largo de 25 años,
cada una de una nacionalidad
distinta. En Alcine tuvimos
la oportunidad de presenciar
algunos ejemplos de cine experimental
realizados por los más
innovadores e importantes experimentadores
de la imagen del viejo continente.
Entre las
obras más interesantes
se encuentra el cortometraje
polaco “El libro nuevo”,
producido en 1975. Se trata
de una pieza excepcional de
Zbigniew Rybczynski, realizador
polaco que ganó el Oscar
al mejor corto animado en 1982
por “Tango”. De
una duración de diez
minutos, “El libro nuevo”
rebosa ingenio y originalidad
al conceder al espectador el
privilegio de situarle en nueve
escenarios distintos al mismo
tiempo, un alarde de montaje
resuelto a través de
la técnica experimental
de fraccionar el plano en tantas
partes como escenarios tiene
la acción.
Otro de los
experimentos destacados del
programa número ocho
de “Europa en Cortos”
es “Sólo. La vida
pierde a Andy Hardy.”,
de Martin Arnold. Este cortometraje
austriaco del año 1998
nos habla del complejo de Edipo
a través de un montaje
específico de una antigua
película de Micky Rooney.
Su autor pretende acentuar ciertos
aspectos escabrosos de los personajes
que sólo eran ligeramente
insinuados y casi imperceptibles.
Mediante este peculiar y divertido
montaje en donde se repiten
una y otra vez actitudes y movimientos,
Martín Arnold nos demuestra
la existencia de oscuras pasiones
prohibidas, más cercanas
a la lujuria y a la perversión
que al explícito y llano
sentimiento fraternal, de la
misma manera que ridiculiza
la actitud reprimida de los
cineastas hollywoodienses de
la época.
“Historias
de casa”, de Mathias Müller,
fue otro cortometraje del mismo
estilo que el anterior y que
también nos resultó
bastante sugerente. Realizado
en Alemania en el año
1990, se trata de una selección
de escenas de varias películas
clásicas de Hollywood
en donde sus actrices protagonistas
se sienten atemorizadas por
algo. Su autor monta las imágenes
de tal forma que despierta en
el espectador la sensación
de suspense y miedo a lo desconocido.
MADRID
11M. Todos íbamos en
ese tren
Este año,
la organización ha querido
incluir también la proyección
de manera especial del la obra
llamada “Madrid
11M. Todos íbamos en
ese tren” que está
compuesta por 24 cortometrajes
cuya temática son los
tristes acontecimientos sufridos
el pasado marzo. Los variados
directores han querido con ella
homenajear a todos aquellos
que, de manera directa o indirecta,
se vieron afectados y que de
forma tan clara queda expuesta
en el título. Como no
pudo ser de otro modo, los dos
días de proyección,
el público abarrotó
el Teatro Salón Cervantes
para ver en primicia este documental
que posteriormente ha sido estrenado
en las salas comerciales. En
él, oímos y rememoramos
los testimonios de personas
implicadas, personal de los
hospitales, familiares de los
afectados, e incluso la visión
de unos niños que intentan
explicarnos en sus propias palabras
lo sucedido aquellos días.
Los cortos se rodaron muy poco
tiempo después de lo
sucedido, por lo que se aprecia
la falta de distancia, pero
por otro lado, precisamente
por eso, resulta palpable su
calidez documental.
Hay
Motivo
Dentro
de la sección de Cineastas
en Vídeo pudimos contemplar
el trabajo conjunto de treinta
y tres directores (Isabel Coixet,
Iciar Bollaín, Julio
Medem o David Trueba entre ellos)
en sendas piezas de tres minutos
de duración en la que
se reflejaban distintos aspectos
de “La España que
iba bien”, desde El Plan
Hidrológico a la Violencia
Doméstica, desde la catástrofe
del Prestige al accidente del
Yak-42. Realizado en los días
previos a las pasadas elecciones
generales, las circunstancias
que las rodearon hicieron que
se añadiera un epílogo
final. No exento de polémica,
este trabajo vale la pena verlo
con la perspectiva que da el
tiempo, esa lejanía que
nos permite vislumbrar con claridad
que había motivo, y que
sin duda, los seguirá
habiendo. http://www.haymotivo.com/
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Madrod 11 M Todos íbamos
en ese tren

Hay Motivo
ESPECIAL
ALCINE EN CYPT:
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