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FLANDRES

Guión: Bruno Dûmont
Fotografía: Yves Cape
Montaje: Guy Lecorne

Intérpretes: Adelaïde Leroux, Samuel Boidin, Henri Cretel, Jean-Marie Bruveart, David Poulain, Patrice Venant, David Legay, Inge Decaesteker

 

SIPNOSIS

Flandes. Demester divide su tiempo entre el trabajo en su granja y paseos con Barbe, su amiga de la infancia. Él la ama secreta y dolorosamente pero es incapaz de expresarlo. Acepta resignado que ella le entregue ocasionalmente su cuerpo. Barbe parece castigarle por no reconocer ante sus amigos que la ama y se acerca sentimentalmente a Blondel.

Demester, Blondel y otros jóvenes dejan su pueblo para ir a una guerra en el desierto apartada del mundo y de la Convención de Ginebra. La barbarie, la camaradería y el miedo le convierten en un guerrero.

Pasa el tiempo, se suceden las estaciones y Barbe espera el regreso de los soldados, siente volverse loca. Demester sobrevive a la guerra y vuelve junto a su amada. Es hora de expresar los sentimientos ¿Podrá el amor salvarlos?

LA HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...

Flandres es una bella película con cuidada fotografía, paisajes verdes, comportamientos primarios de los personajes. De ritmo suave en la primera parte que se acelera con las escenas de una guerra lejana. Parece que no ocurre nada en la bucólica campiña francesa pero ante nosotros se van revelando los más bajos instintos del ser humano hasta revolverte el estomago. Escenas que otro director cortaría, Dumont sigue rodando. Se trata de eso, te confías y de repente te encuentras desprotegido frente a una imagen violenta, con los ojos abiertos como platos e incapaz de quitar la vista de la pantalla. Como la cara de terror del cuadro El grito de Munch, pánico y belleza. Director de culto (se le acabará reconociendo como tal aunque sorprende que en España no se haya estrenado ninguna de sus películas) Dumont juega con el espectador, provoca la tensión para que sea el tiempo y la reflexión lo que nos reconcilie con él y con su película y que el poso final que nos deje sea un recuerdo tranquilo e incluso bello.

Estrenada en el Festival Internacional de Cine de Gijón, pudimos ver también sus otras tres películas: La vie de Jesús, L´Humanité y 29 Palms. Flandres es una mirada subjetiva y personal de la vida en el campo, del amor, del sexo, de las relaciones de amistad. Una mirada brutal, descarnada, sincera, que muestra la miseria del ser humano en una guerra donde se mata, se viola y se muere, como en todas las guerras que hay ahora mismo por el mundo: sufrimiento y dolor. La realidad es mucho más dramática que cualquier ficción, pero la vemos todos los días en las noticias y nos hemos acostumbrado a cientos de muertos cada jornada. Contemplamos una sola violación de ficción en la sala de un cine a oscuras y se nos revuelve el estómago, palidecemos y no salimos de nuestro asombro, conociendo a los personajes no damos crédito a lo que hacen. ¿Cómo se puede rodar la escena sin cortarla para no herir sensibilidades como nos tienen acostumbrados? Pues sí, Dumont las hiere y además es su meta, provocar. La cuestión es si nos atrevemos a mirar o si miramos a otro lado. No se ha estrenado ninguna película de Bruno Dumont en salas españolas. Es de agradecer que Gijón se acordara de este realizador aclamado por la crítica y premiado en los más prestigiosos festivales de cine europeo.

 

 

 

 

 

 

 

http://www.gijonfilmfestival.com
Begoña Álvarez