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SINOPSIS
ISI y DISI,
que ni son hermanos ni se llaman
así, nacieron y se criaron
en Leganés. Sus alias
vienen de su desbocada pasión
por AC~DC, que, según
han oído siempre, en
inglés se pronuncia isidisi.
Aunque pasa
ya de los treinta, Isi sigue
viviendo con y de su padre,
Eugenio, un veterano heavy que
tiene un bar igual de heavy
que él: La Campana del
Infierno. La vida de Isi transcurre
plácidamente entre echarle
una mano a su viejo con los
berberechos –especialidad
de la casa - y ensayar con su
grupo, Ratamuerta, con Disi
y con sus colegas El Pota y
La Kuki. Hasta que un día,
haciendo el reparto semanal
de berberechos en el bar de
la universidad de Leganés,
su existencia sufre un cambio
radical...
... al encontrar
allí al amor de su vida.
Vane es guapa, simpática
y estudia Teleco: es la chica
perfecta... ¡Isi se ha
enamorado! Desde ese momento,
su único objetivo será
conquistar su corazón,
derribando todos los obstáculos
–¡y pretendientes!-
que les separan, con la –no
siempre- inestimable ayuda del
leal Disi. Sin embargo, la empresa
no será nada fácil
y los dos amigos se verán
metidos en más de un
lío.
En su afán
de conquistarla, Isi le asegura
a Vane que es íntimo
amigo de Joaquín Sabina,
ídolo de la chica. Vane
le asegura que haría
“cualquier cosa”
por conocerle... Al pobre Isi
no le queda más remedio
que renunciar a sus principios
más “jevis”
y conseguir que se haga realidad
el sueño de su chica...
a toda costa.
LA HEMOS VISTO Y NOS PARECE
QUE...
Isi y Disi
bien podían ser colegas
y vecinos de José Mari,
ese heavy satánico y
de Carabanchel que interpretó
Santiago Segura en “El
Día de la Bestia”
de Alex de la Iglesia. Incluso
podrían ser compañeros
de farras del mejor Ozzy que
Florentino Fernández
realizó en la tele (“El
show de Flo”) al hacer
una memorable parodia de Los
Osbournes cantándose
una de Bertín Osborne
en versión heavy (“Buenas
noches seeeñora... buenas
noches seeeñor...). Podrían
ser amigos o primos suyos, pero
Isi y Disi son únicos
e irrepetibles y poco tienen
que ver con los personajes mencionados.
Tan solo la estética
y la conexión rockera
les unen, por lo demás
ahí acaban las comparaciones.
Los personajes
interpretados por Santiago Segura
y Florentino Fernández
en “Isi~Disi: Amor a lo
bestia” son periféricos,
entrañables y malhablados.
Cierto es que las parejas cómicas
son tan viejas como la historia
del cine, pero tan solo aquellas
que consiguen química
explosiva más allá
de la pantalla permanecen en
la memoria colectiva. A fuerza
de estruendo y humor corrosivo
que tiene los dos pies puestos
en la calle, Segura y Fernández
mantienen el pulso de una jugosa
comedia coral en la que tan
importantes son los protagonistas
como todos los personajes que
pululan alrededor de ellos.
Memorables resultan las actuaciones
de José Luis Coll, Manolo
de Vega y el corto papel realizado
por El Gran Wyoming. Jady Mitchel,
la esplendorosa rubia que rompe
el corazón del más
heavy del lugar, realiza una
solvente interpretación
que en ningún momento
denota su falta de experiencia
previa en este circo. Su personaje
es un contrapunto perfecto al
mundo retratado en la película
y Mitchel sale bien parada del
invento. También Florentino
Fernández debuta en la
gran pantalla pero reseñarlo
casi resulta anecdótico
dada la soltura con la que deambula
delante de cámara.
“Isi~Disi:
Amor a lo bestia” mantiene
acelerado pulso en su desarrollo
y montaje, si bien es cierto
que decae un tanto el ritmo
en el desenlace de la cinta.
Para que nadie se venga a equívocos
comentar que la banda sonora
original de la película
tan solo incluye dos canciones
de AC~DC, “Higway to hell”
y “Back in Black”,
alguna canción más
melódica a cargo de Melon
Diesel además del score
orquestado compuesto por Roque
Baños. La solvencia de
las experiencias previas al
trabajo realizado en “Isi~Disi”
de su director Chema de la Peña
(más rodado y baqueteado
que en anteriores registros),
aporta una correcta factura
final a la película.
El estreno
de “Isi~Disi: Amor a lo
bestia”, coincide con
el 25 Aniversario de la publicación
de “Higway to hell”
(27 julio 1979), el disco de
AC~DC que no solo mitifican
los protagonistas de la película
sino que muchos aficionados
idolatran al recordar aquella
llamativa portada con un insultante
Angus Young flanqueado por Bon
Scott y el resto de compañeros
de banda. El guión de
“Isi~Disi: Amor a lo bestia”,
escrito por Joaquín Górriz
y Miguel Angel Fernández,
ha bebido mucho de cultura nocturna
de bares rockeros donde habitan
los últimos reductos
de una tribu de locos galos
que se resisten a la invasión
romana, permítase utilizar
esta metáfora homenaje
a Asterix para reflejar que
lo auténtico es lo del
pasado y me resisto a escuchar
nuevas músicas duras.
Joaquín Górriz
y Miguel Angel Fernández,
con los dos oídos puestos
en modos de expresarse y hábitos
diarios de esos irreductibles,
han construido personajes y
diálogos vigorosos y
descojonantes, si bien es cierto
que en muchos momentos abusan
de exprimir los estereotipos
que se asocian a la tribu de
los verdaderos “hermanos
del metal”. Conociendo
como está parte del patio
rockero de este lugar, intuyo
que mientras la familia come
palomitas en la sala de proyección
algún “hermano”
estará retorciéndose
y cabreándose porque
puede pensar que se ha hecho
un chiste de sus gustos estéticos
y musicales.
A la calle
que el ayuntamiento de Leganés
le dedicó a los más
grandes (según Isi),
se va a añadir otra en
la ciudad australiana de Melbourne.
El nombre de la calle será
AC~DC Lane, estará situada
en un área famosa por
tener gran cantidad de bares
de rock y es el tributo que
va a realizar el ayuntamiento
de esa ciudad a la banda australiana.
Si el productor de “Isi~Disi:
Amor a lo bestia”, Andrés
Vicente Gómez, obtiene
buenos resultados y la película
funciona con brío en
las salas, propongo en este
momento, en tono jocoso y totalmente
descabellado, que la segunda
parte de las desventuras de
estos dos pájaros se
desarrollen entre los rincones
de AC~DC Lane en Melbourne y
Santiago Segura y Florentino
Fernández viajen en el
tiempo para revivir el “Episodio
I de Isi~Disi” y mostrar
el lugar donde nacieron los
más grandes.
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